El patriarca caldeo afirma que la violencia no cesará en Irak sin voluntad política - Alfa y Omega

El patriarca caldeo afirma que la violencia no cesará en Irak sin voluntad política

A poco más de un mes de la visita del Papa Francisco al país la tensión ha aumentado con atentados, a los que el Gobierno ha respondido con ejecuciones

Redacción
El cardenal Sako con el Papa Francisco. Foto: CNS

Irak vive estos días un aumento de la tensión con un recrudecimiento de la violencia. Primero fue el doble atentado del pasado 21 de enero en el centro de Bagdag que dejó 32 muertos y más de un centenar de heridos. Un atentado perpetrado por el Daesh y al que el Gobierno ha respondido con la ejecución de varios terroristas detenidos. Una respuesta que ha encontrado apoyo en parte de la población que ha salido a las calles pidiendo venganza.

En una entrevista con Vatican News, el cardenal Raphael Sako, patriarca de Babilonia de los caldeos ha reconocido que entre la población hay «preocupación y tristeza». «Los que han sido asesinados son gente pobre, realmente pobre. Desgraciadamente, estos atentados tienen una finalidad política, representan un mensaje para el Gobierno y también par el nuevo presidente estadounidense. Mientras tanto el Gobierno ha tomado medidas», añade.

Con todo, continúa, los iraquíes siguen manteniendo la esperanza en la paz pero «siempre preguntan cuándo llegará». En su opinión, lo que se necesita ahora es «tiempo» y «voluntad por parte de los políticos». «Si no hay eso, no habrá paz», añade.

Aunque reconoce que la comunidad cristiana no ha sido golpeada en los últimos atentados, afirma que son «parte de Irak» y están «con todos los demás». «No vivimos solos. Así que somos hermanos y hermanas de una gran familia llamada Irak. Con los tres días de oración [convocados para esta semana] queremos decir que todos somos hijos de Dios, el Dios de toda la humanidad», añade.

Esta convocatoria de oración y ayuno tiene para el cardenal Sako un doble significado: en primer lugar, «afirmar que Dios mira a todos» y luego, «una fuerte petición al Señor para que nos salve de la pandemia en curso». «Hoy vivimos con tanto miedo al coronavirus. Debemos rezar y pedir la ayuda de Dios para ser salvados y para que esta pandemia termine en todo el mundo. No pensamos solo en Irak, sino en todos los hombres del mundo. Nuestra media de contagios no es alta: cada día hay 500 o 600 contagios», señala.

Preparativos del viaje

Finalmente, el patriarca caldeo explica que la Iglesia está preparando el viaje del Papa, que considera «un acontecimiento extraordinario», con el Gobierno y avanza que Francisco lanzará un mensaje contra las guerras y la violencia y en favor de la paz y la fraternidad.

«El nos traerá dos cosas: consuelo y esperanza, que hasta ahora se nos han negado. Por lo tanto, es una visita, diría yo, con connotaciones más bien espirituales Es un acontecimiento muy importante para nosotros los cristianos, pero todos en Irak esperan este encuentro, también los musulmanes, otras realidades religiosas y el Gobierno», concluye.