El Papa viaja a Colombia para consolidar la reconciliación nacional

Le verán casi cinco millones de personas en cuatro ciudades

Juan Vicente Boo
Fotografía de una niña frente a una imagen del Papa Francisco en Cartagena (Colombia). Foto: EFE

Le verán casi cinco millones de personas en cuatro ciudades

Dejando en segundo plano los riesgos de manipulación política de sus esfuerzos, el Papa Francisco viaja este miércoles a Colombia para volcarse en consolidar la reconciliación nacional. Al cabo de más de cincuenta años de una violencia tremenda, el país ya no está en guerra, pero tampoco está en paz pues la polarización sigue siendo alta.

El Santo Padre, que incluso ha celebrado una reunión conjunta con el presidente Juan Manuel Santos y el expresidente Álvaro Uribe en el Vaticano, confía en que el tremendo balance de un cuarto de millón de muertos quede definitivamente atrás y en que –tras el acuerdo de desarme con las FARC y el de alto el fuego con el ELN– Colombia entre por fin en un ciclo positivo de paz y desarrollo social.

En este vigésimo viaje internacional, Francisco visitará las cuatro principales ciudades de Colombia: Bogotá el miércoles y jueves, Villavicencio el viernes, Medellín el sábado y Cartagena de Indias el domingo. Los organizadores esperan la participación de cuatro millones y medio de personas en los diversos actos y recorridos del «papamóvil».

El itinerario comienza en el corazón político y demográfico del país, pero también incluirá los epicentros de las matanzas de guerra en Villavicencio, del narcotráfico en Medellín, y de las desigualdades sociales en Cartagena de Indias, donde rezará ante la tumba de san Pedro Claver y se reunirá con descendientes de esclavos africanos.

El acto más emotivo será, el viernes, el gran encuentro de reconciliación nacional en Villavicencio, en el que tomarán la palabra tanto algunas víctimas como algunos responsables de actos violentos que están arrepentidos y quieren pedir perdón.

A solo dos jornadas de la llegada del Papa a Bogotá, el acuerdo de alto el fuego de tres meses prorrogables firmado por el gobierno con el Ejercito de Liberación Nacional (ELN), el último de los grupos que todavía no ha abandonado la lucha armada, ha infundido una nota de optimismo.

Aunque cada viaje internacional de Francisco es en realidad un mensaje para el mundo entero, el Papa se reunirá en Bogotá con el comité directivo del Consejo Episcopal Latinoamericano y los representantes de todas las conferencias episcopales para dirigirse formalmente a todos los católicos de América.

Protección de niños

En la nunciatura apostólica de la capital, que utilizará como residencia, el Papa recibirá cada noche grupos especiales de protección de niños, de familias solidarias que apoyan a otras familias, de ayuda a las víctimas de la violencia, etc.

El Santo Padre mantendrá encuentros con jóvenes, con sacerdotes y religiosos, con los obispos del país y con pequeños grupos de víctima de la violencia armada, de la prostitución forzada y de otros abusos entre los que se incluyen los niños-soldado, actualmente en fase de reinserción.

El viaje tendrá un sabor muy colombiano en la música y las danzas, y el color de la artesanía indígena en la decoración de los ornamentos para las diversas ceremonias religiosas entre las que se incluye la beatificación de un obispo asesinado por el ELN en 1989 y un sacerdote víctima de la violencia política en 1948.

Juan Vicente Boo/ABC