El Papa propone la «levadura de la gratuidad» frente a la «lógica del interés y del lucro» - Alfa y Omega

El Papa propone la «levadura de la gratuidad» frente a la «lógica del interés y del lucro»

León XIV se despide de Madrid encontrándose con los voluntarios, a los que ha pedido llevar «un estilo de vida, una forma de pensar y de comportarse que es la del Evangelio»

José Calderero de Aldecoa
Foto: Rodrigo Moreno Quicios.

En su último acto en Madrid, el Papa ha brindado un «gracias» a los cerca de 18.000 voluntarios que han colaborado en los distintos actos —y en la preparación del viaje— y que hoy se han juntado en el Pabellón 3 de IFEMA para encontrarse con León XIV. «Habéis ofrecido vuestra presencia y vuestro servicio, y lo habéis hecho por amor al Señor, a la Iglesia y al Papa. ¡Gracias de todo corazón!».

Incluso «os habéis tomado días libres en el trabajo, algunos de vosotros os habéis dedicado a tiempo completo durante meses». De hecho, «desde el principio, vuestra respuesta a la convocatoria ha sido entusiasta», ha valorado el Santo Padre. «He sabido que en pocos días habéis superado las cifras solicitadas y así las necesidades han quedado ampliamente cubiertas». Ante todo este trabajo, el Pontífice ha pedido «que Dios os recompense como solo él sabe hacerlo».

Levadura de la gratuidad

El Papa, además, ha aprovechado su encuentro con los voluntarios para compartir una reflexión, que él mismo ha resumido así: «Los cristinos están llamados a llevar al mundo la levadura de la gratuidad». Vuestra experiencia de estos días, les ha dicho, «es un signo del Reino que viene, y lo es por un aspecto esencial: la gratuidad».

Según el Pontífice, «la gratuidad es una levadura que hace crecer la calidad humana, ética y espiritual de una sociedad», porque «es un rasgo típico de la “ciudad de Dios”». Y ha añadido: «En un mundo continuamente influenciado por la lógica del interés y del lucro, donde el término “crecimiento” se reduce a la dimensión económico-financiera, es necesario pensar y vivir según la lógica más verdadera, es decir, la de un crecimiento humano integral».

Foto: Rodrigo Moreno Quicios.

Predicación y estilo de vida

No es una cosa menor. De hecho, el Santo Padre ha puesto a la misma altura la forma concreta que tienen los cristianos de desenvolverse en la cotidianidad y la predicación. Al final, Cristo se encarnó para traer al mundo «la levadura del reino de los cielos», «la mezcló con la masa de nuestra humanidad enferma para sanarla desde dentro» y, tras la resurrección, «envió a sus discípulos para que fueran en el mundo signos e instrumentos de su Reino de amor, justicia y paz».

Por ello, esta misión «se realiza mediante la predicación», pero «también, y diría más aún, a través de un estilo de vida, una forma de pensar y de comportarse que es la del Evangelio». Cabría preguntarse, por tanto, cuál es el estilo de vida del Evangelio. «Un rasgo esencial es la gratuidad, que habéis testimoniado estos días aquí en Madrid».

Gracias a este servicio, ha concluido el Pontífice, «esta ciudad ha crecido, está más cerca del Reino de Dios». Pero «no es mérito nuestro», sino que «todo es gracia suya». «Este es el secreto: el amor de Dios, que mueve el sol y los astros, y mueve los corazones de quienes han encontrado al Señor Jesús, que dijo: “Hay más dicha en dar que en recibir”».