El Papa pide para los artistas y para todos creatividad para iluminar el momento actual

En la Misa diaria en Casa Santa Marta, Francisco ha reflexionado sobre cómo la multiplicación de los panes hizo a la gente olvidar que lo primero que le había atraído a Jesús fue su palabra. Por ello, ha invitado a volver constantemente al momento del primer encuentro con Él

Alfa y Omega
Foto: VaticanMedia

En la Misa diaria en Casa Santa Marta, Francisco ha reflexionado sobre cómo la multiplicación de los panes hizo a la gente olvidar que lo primero que le había atraído a Jesús fue su palabra. Por ello, ha invitado a volver constantemente al momento del primer encuentro con Él

En tiempos de crisis como la actual, la creatividad y la belleza pueden ser un consuelo y también abrir puertas nuevas. Consciente de ello, el Papa Francisco ha ofrecido la Misa de esta mañana en Casa Santa Marta por los artistas. Ellos «tienen esta gran capacidad de creatividad y por la vía de la belleza nos muestran el camino a seguir». Pero no se trata solo de una llamada a quienes tienen un talento especial; también ha pedido que «el Señor nos dé a todos la gracia de la creatividad en este momento».

En la homilía, el Santo Padre ha reflexionado sobre la continuación del relato de la multiplicación de los panes. Este milagro –ha apuntado– había hecho olvidar a la multitud que seguía a Jesús lo que primero les había atraído: pedirle la curación de los enfermos pero sobre todo escuchar su palabra. «Se quedaron todo el día escuchando a Jesús sin aburrirse, felices».

Recibir comida en abundancia les distrajo de eso, y fue entonces cuando comenzaron a pensar en proclamarlo rey. Pero Jesús ya se había marchado. Cuando lo encontraron, les llamó la atención sobre su cambio de actitud, y les hizo ver que habían tomado «un camino más mundano que evangélico». Ante sus preguntas, los invitó a «trabajar por el alimento que queda para la vida eterna»; es decir, a creer en el Hijo de Dios.

De vuelta a Galilea

También nosotros –ha advertido el Pontífice– podemos perdernos en uno de estos desvíos. «A mitad de camino nos hacemos otra idea, vemos algunos signos y nos alejamos y nos conformamos con algo más temporal, más material, más mundano». Pero el Señor «siempre nos hace volver al primer encuentro, al primer momento en que nos miró, nos habló e hizo nacer en nosotros el deseo de seguirle. Esta es una gracia para pedirle al Señor».

Aquí, el Santo Padre ha conectado con el tiempo de Pascua en el que estamos. Más en concreto, con los relatos de las apariciones, y cómo en varias de ellas transmite a los discípulos que vayan a Galilea. Es «el lugar del primer encuentro. Allí habían conocido a Jesús». Todos guardamos una Galilea así en nuestro interior: es el momento «cuando el Señor me miró con amor y me dijo: «Sígueme»». Francisco ha concluido invitando a volver a él continuamente.

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