El Papa lamenta la caza de brujas en la Iglesia y critica a los que se agarran solo a la ley - Alfa y Omega

El Papa lamenta la caza de brujas en la Iglesia y critica a los que se agarran solo a la ley

«La historia nos habla de mucha gente que fue asesinada, juzgada, aun siendo inocente: juzgada con la Palabra de Dios, contra la Palabra de Dios. Pensemos en la caza de brujas, o en santa Juana de Arco, y todos aquellos que fueron quemados, condenados porque no se ajustaron según los jueces, a la Palabra de Dios», ha sentenciado el Pontífice durante la Misa que ha celebrado en la residencia de Santa Marta este lunes

Redacción
Foto: L’Osservatore Romano.es

«La historia nos habla de mucha gente que fue asesinada, juzgada, aun siendo inocente: juzgada con la Palabra de Dios, contra la Palabra de Dios. Pensemos en la caza de brujas, o en santa Juana de Arco, y todos aquellos que fueron quemados, condenados porque no se ajustaron según los jueces, a la Palabra de Dios», ha sentenciado el Pontífice durante la Misa que ha celebrado en la residencia de Santa Marta este lunes

El Papa ha lamentado que en el pasado la Iglesia condenara a inocentes «porque no se ajustaron -según los jueces- a la Palabra de Dios», como ocurrió en las caza de brujas, y ha criticado a los sacerdotes que hoy tienen un «corazón cerrado» y se agarran a la «letra» de la ley.

«La historia nos habla de mucha gente que fue asesinada, juzgada, aun siendo inocente: juzgada con la Palabra de Dios, contra la Palabra de Dios. Pensemos en la caza de brujas, o en santa Juana de Arco, y todos aquellos que fueron quemados, condenados porque no se ajustaron según los jueces, a la Palabra de Dios», ha sentenciado el Pontífice durante la Misa que ha celebrado en la residencia de Santa Marta este lunes.

Durante la homilía, Francisco ha arremetido contra los «doctores de la ley» actuales que juzgan a los demás usando la Palabra de Dios y que cierran su corazón a la profecía.

En este sentido, ha reflexionado sobre el pasaje del Evangelio que narra cómo Judas arrepentido va delante de los sacerdotes y asevera: «He pecado», y quiere devolver las monedas. «Ellos responden que no les importa, y Judas va a colgarse. Y los doctores cuando hablan no se preocupan ni por la vida de las personas, ni por el arrepentimiento de Judas. Lo primero en lo que se fijan es en las monedas. “Estas monedas tienen el precio de la sangre, no pueden entrar en el templo”», ha manifestado. «Solo les importa los esquemas de la Ley y las tantas palabras y cosas que han construido», ha agregado finalmente.

El Santo Padre ha concluido su homilía recordando a los discípulos de Emaús, a los que Jesús, «con ternura, les dice: “Insensatos y tardos de corazón”. Pidamos hoy al Señor que con la misma ternura mire las pequeñas o grandes necedades de nuestro corazón, nos acaricie y nos diga: “Insensato y tardo de corazón” y comience a explicarnos las cosas».

Alfa y Omega/Europa Press