El Papa insiste: homilías de menos de diez minutos… y que los fieles presten atención

En la audiencia general de este miércoles, Francisco pide «aunar esfuerzos para prevenir la trata y garantizar protección y asistencia a las víctimas», y desea que los Juegos Olímpicos de Invierno impulsen el diálogo entre las dos coreas

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Foto: REUTERS/Max Rossi

En la audiencia general de este miércoles, Francisco pide «aunar esfuerzos para prevenir la trata y garantizar protección y asistencia a las víctimas», y desea que los Juegos Olímpicos de Invierno impulsen el diálogo entre las dos coreas

En la Misa no leemos el Evangelio para saber cómo sucedieron las cosas, sino para tomar conciencia de que Jesús sigue hablando y actuando ahora. Lo ha afirmado el Papa Francisco en su catequesis de este miércoles durante la audiencia general. Dentro del ciclo dedicado a la Eucaristía, el Pontífice ha abordado la lectura del Evangelio y la homilía.

Con la lectura del Evangelio –ha explicado el Santo Padre–, «se llega al culmen del diálogo entre Dios y su pueblo». En efecto, en él se encuentran las claves para entender las lecturas anteriores. Esto justifica que esté rodeado de una especial veneración.

A continuación el Pontífice afirmó que, para hacer llegar su mensaje, Cristo «se sirve de la palabra del sacerdote» en la homilía. Esta no es «un discurso de circunstancia», ni una conferencia o una lección. Aquí, dejando los papeles de lado, Francisco insistió en la importancia de la brevedad –no más de diez minutos– y buena preparación, mediante el estudio de la palabra de Dios y la oración.

Pero también los fieles deben hacer su parte, prestando atención con una buena disposición interior, y sin dejar que los prejuicios hacia el sacerdote se conviertan en un obstáculo. Hay que ser consciente de a quien se escucha es a Cristo, y como consecuencia, también, «debemos darle una respuesta».

«La Palabra del Señor entra por las orejas, llega al corazón y va a las manos, a las buenas obras». Por ello, «si nos ponemos a la escucha de la Buena Noticia, seremos convertidos y transformados, y por tanto seremos capaces de cambiar nosotros mismos y al mundo».

Esfuerzos contra la trata

Al final de la audiencia general, Francisco hizo sendos llamamientos para acabar con la trata y para que los Juegos Olímpicos de Invierno en Corea del Sur sirvan para promover la paz.

En el contexto de la Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata que se celebra este jueves, el Papa denunció cómo «las organizaciones criminales usan las rutas migratorias para esconder a sus víctimas entre los migrantes y los que buscan refugio».

Estas rutas –añadió–, existen por las «pocas posibilidades» que ofrecen los canales migratorios regulares. Y favorecen «los abusos de todo tipo, la explotación y la reducción a la esclavitud».

En este sentido, el Santo Padre pidió «aunar esfuerzos para prevenir la trata y garantizar protección y asistencia a las víctimas», además de rezar para la conversión de los traficantes –«qué palabra más fea»– y para que las víctimas conserven la esperanza de recobrar la libertad.

Tregua olímpica

El Pontífice recordó además que en la inauguración el viernes de las Olimpiadas de Invierno en PyeongChang (Corea del Sur), este país y Corea del Norte desfilarán bajo una misma bandera. «La tradicional tregua olímpica este año adquiere especial importancia».

Este gesto invita a tener esperanza de que se pueda construir un mundo «en el que los conflictos se resuelven pacíficamente con el diálogo y en el respeto recíproco», como enseña el deporte.

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