El Papa denuncia el uso de la hambruna como «arma de guerra»
En un mensaje a la conferencia anual de la FAO, León XIV insiste en criticar el desvío de recursos «para dedicarlos a la fabricación y el comercio de armas»
León XIV ha condenado este lunes que se utilice la hambruna como «arma de guerra». «Matar de hambre a la población es una forma muy barata de hacer la guerra», denuncia en un mensaje a los participantes de conferencia anual de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
El Papa atribuye este fenómeno a que hoy «la mayoría de los conflictos no los libran ejércitos regulares sino grupos de civiles armados con pocos recursos». En este contexto, «quemar tierras, robar ganado, bloquear la ayuda son tácticas cada vez más utilizadas por quienes pretenden controlar a poblaciones enteras inermes». Frente a ello, llama a que «el mundo adopte límites claros, reconocibles y consensuados para sancionar estos atropellos y perseguir a los causantes y ejecutores de los mismos».
En un duro texto, el Santo Padre critica que se siguen desviando «recursos financieros y tecnologías innovadoras en aras de la erradicación de la pobreza y el hambre en el mundo para dedicarlos a la fabricación y el comercio de armas». Esto hace que «nunca antes [haya] sido tan inaplazable como ahora que nos convirtamos en artesanos de la paz trabajando para ello por el bien común, por lo que favorece a todos». También a los hambrientos.
El Pontífice asevera por otro lado que «la tragedia constante del hambre y la malnutrición generalizadas» es «aún más triste y vergonzosa» porque «la tierra es capaz de producir alimentos suficientes para todos». La clave para acabar con esta lacra «estriba más en el compartir que en el acumular codiciosamente. Algo que quizás hoy hemos olvidado porque, aunque se hayan dado algunos pasos relevantes, la seguridad alimentaria mundial no deja de deteriorarse», señala.
Esto «vuelve cada vez más improbable la consecución del objetivo de “hambre cero” de la Agenda 2030». Asimismo, «significa que estamos lejos de que se cumpla el mandato que dio origen en 1945 a esta institución intergubernamental», el organismo de la ONU que se ocupa de luchar contra el hambre en el mundo.
«De las palabras a los hechos»
Ante esta situaciones, León XIV asegura que «es perentorio pasar de las palabras a los hechos» y poner fin a «la época de los eslóganes y las promesas embaucadoras». En vez de eso, hay que implementar «medidas eficaces que permitan a estas personas mirar su presente y su futuro con confianza y serenidad, y no solo con resignación».
En otro pasaje del mensaje, apunta que «la injusticia social provocada por las catástrofes naturales y la pérdida de biodiversidad debe revertirse para lograr una transición ecológica justa, que ponga en el centro al medio ambiente y a las personas». Sin una acción climática decidida y coordinada, «será imposible garantizar sistemas agroalimentarios capaces de alimentar a una población mundial en crecimiento. Producir alimentos no es suficiente, también es importante garantizar que los sistemas alimentarios sean sostenibles y proporcionen dietas sanas y asequibles para todos», aboga.
Y subrayó ante la FAO que «para garantizar la paz y el desarrollo, entendido como la mejora de las condiciones de vida de las poblaciones que sufren el hambre, la guerra y la pobreza, son necesarias acciones concretas, arraigadas en planteamientos serios y con visión de futuro» y «dejar al margen retóricas estériles».