El Papa condena el asalto al Capitolio y pide en el ángelus «promover la reconciliación» - Alfa y Omega

El Papa condena el asalto al Capitolio y pide en el ángelus «promover la reconciliación»

«Exhorto a las autoridades y al pueblo de los Estados Unidos a mantener alto el sentido de responsabilidad con el fin de serenar los ánimos» y proteger los valores democráticos, ha dicho Francisco tras el rezo del ángelus este domingo

Redacción
Papa en el ángelus
Foto: CNS

El Papa ha condenado este domingo la violencia y el asalto al Capitolio de Estados Unidos por parte de partidarios de Donald Trump durante las protestas del pasado miércoles. Al tiempo, ha instado a las autoridades estadounidenses a «promover la reconciliación nacional», informa Europa Press. «Exhorto a las autoridades y al pueblo de los Estados Unidos a mantener alto el sentido de responsabilidad con el fin de serenar los ánimos, promover la reconciliación nacional y proteger los valores democráticos arraigados en la sociedad estadounidense», ha señalado el Santo Padre tras el rezo del ángelus.

El Pontífice ha aprovechado la oración mariana para rezar por los cinco fallecidos durante los incidentes, que se produjeron tras una interrupción de la reunión de los congresistas para ratificar la victoria del demócrata Joe Biden en las elecciones presidenciales de noviembre. La violencia es «siempre autodestructiva, nada se gana y siempre se pierde», ha apuntado. Por ello ha llamado a mantener viva la «cultura de los cuidados», en línea con su mensaje para la Jornada Mundial de la Paz.

A punto de recibir la vacuna

Estas palabras públicas del Papa sobre el asalto a la sede de la soberanía nacional de Estados Unidos se producen un día después de que la emisora de televisión italiana Tg5 (de Mediaset) ofreciera un adelanto de la entrevista con Francisco que se emitirá este domingo a las 20:40, y en la que el Santo Padre también aborda esta cuestión. En la conversación, se muestra «asombrado» por que estos acontecimientos se produjeran en «un pueblo tan disciplinado en la democracia». Eso le hace reflexionar sobre cómo incluso dentro de sociedades sanas hay quienes «toman un camino contra la comunidad, contra la democracia, contra el bien común».

En la entrevista se aborda también la cuestión de la vacuna frente a la COVID-19. «Hay un negacionismo suicida que no sabría explicar», reconoce refiriéndose a quienes consideran peligroso inmunizarse. «Pero si te lo están ofreciendo los médicos como algo que puede ir bien, que no tiene riesgos especiales». Sus palabras, por tanto, no se refieren a quienes tiene reparos éticos frente a la vacuna, una objeción que ya ha sido abordada por la Congregación para la Doctrina de la Fe.

Frente a las reticencias, el Papa anuncia que él ya está apuntado para vacunarse en cuanto empiece el proceso en el Vaticano, a partir de este lunes. En este punto de la conversación, recuerda los estragos que hizo en su generación la poliomielitis y el sarampión, y el anhelo con el que se recibió la vacuna frente a ellas. Y manifiesta su opinión de que «éticamente todos deben ponerse la vacuna, es una opción ética, porque te juegas tu salud y tu vida, y también la de los otros».

El Bautismo del Señor

Durante el ángelus de este domingo, el Papa también ha lamentado que debido a la pandemia se hayan cancelado los bautizos que suele celebrar en la solemnidad del Bautismo de Jesús, informa VaticanNews. «Sin embargo, quiero asegurarle mis oraciones por los niños que fueron inscritos, por sus padres, padrinos y madrinas, y las hago extensivas a todos los niños que durante este tiempo están recibiendo el Bautismo, recibiendo la identidad cristiana, recibiendo la gracia del perdón y la redención. Dios los bendiga a todos».

Ante el inminente final del tiempo de Navidad y el inicio del tiempo ordinario, el Pontífice animó a «no cansarnos de invocar la luz y la fuerza del Espíritu Santo para que nos ayude a vivir con amor las cosas ordinarias y así hacerlas extraordinarias. Es el amor lo que cambia: las cosas ordinarias parecen seguir siendo ordinarias, pero cuando terminan con el amor se vuelven extraordinarias. Si permanecemos abiertos, dóciles, al Espíritu, Él inspirará nuestros pensamientos y acciones diarias».