El padre desaparece del cine y de la sociedad

En la estela de los Premios Goya, el crítico de cine Juan Orellana analiza la figura del padre en el cine actual: «su figura referencial se diluye», pero también abundan los ejemplos cinematográficos «en los que se muestra la necesidad que tienen los jóvenes de su figura»

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Fotograma de la película ‘Inoncencia’. Foto: Filmax

En la estela de los Premios Goya, el crítico de cine Juan Orellana analiza la figura del padre en el cine actual: «su figura referencial se diluye», pero también abundan los ejemplos cinematográficos «en los que se muestra la necesidad que tienen los jóvenes de su figura»

«Hoy la figura del padre está ausente no solo en la sociedad, sino también en el cine», asegura el crítico de cine Juan Orellana, que este martes aborda en Madrid La figura del padre en el cine actual. Orellana menciona una ausencia paterna que se percibe en varios modelos: «un padre que no está junto a los hijos porque su matrimonio ha fracasado; o porque se dedica en exclusiva al trabajo y se desentiende del hogar; o porque padece eso tan común hoy que es el síndrome de Peter Pan y se muestra más como un colega que como un padre».

De este modo, «su figura referencial se diluye», pero también abundan los ejemplos cinematográficos «en los que se muestra la necesidad que tienen los jóvenes de su figura». Y así, el cine actual recoge ejemplos de «la búsqueda de un padre sustituto que toma la forma de un profesor, un amigo o cualquier otro adulto de referencia».

Sin ir más lejos, Orellana menciona el filme español La inocencia, candidato a dos Premios Goya en su última edición, en el que «la vida del padre se dedica a salir con sus amigos y la madre es anónima», lo que repercute en su hija, «cuya vida se ha convertido en una pesadilla». Orellana valora la «honestidad» de este tipo de producciones, «que a lo mejor no van al fondo de lo que pasa pero sí muestran lo que pasa, todo el desconcierto y dolor que hay por ahí».

En algunas series de televisión, este panorama es «evidente», e incluso está más acentuado «porque la madre tampoco aparece», lo que origina «confusión y desorientación entre los hijos, que ven sus certezas básicas diluidas».

Paralelamente, también hay modelos de paternidad positiva, «aunque no muchos», pero lo interesante en este sentido es la evolución que ha vivido este modelo en los últimos 50 años: «ahora aparece un padre más implicado en las labores domésticas y en la educación de los hijos. Cualquier película que haga un lectura en positivo de la familia te muestra un padre ya más moderno, en situación de igualdad con respecto al rol de la madre y más implicado en el hogar». Es verdad que este tipo de personajes es menos frecuente «pero también es menos frecuente en la sociedad».

Sin embargo, el cine actual, en general, «lo único que hace es mostrar lo mal que está la situación en muchos hogares. Si te das una vuelta por las clases de los institutos españoles te vas a encontrar con muchas familias desestructuradas». En este sentido, «hay pocas películas que se atrevan a hacer un juicio y propongan un camino de salida, a no ser que sean películas confesionales».

De momento, en opinión de Juan Orellana, «no se percibe un punto de retorno, al menos como tendencia en la sociedad que se refleje en el cine. Ojalá fuera así, pero no lo veo. Estamos tocando fondo pero aún no hemos hecho cuentas con todo lo que está pasando».

Juan Orellana hablará sobre La figura del padre en el cine actual en la parroquia Santa Elena (Orfila, 1), a las 20:00 horas.

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo