«El mundo debe saber lo que está sucediendo con tantos niños en las cárceles del Servicio de Inmigración»

Mariee, bebé de 21 meses, falleció tras pasar por un centro de detención para inmigrantes de EE.UU. Su madre, la guatemalteca Yazmin Juárez, ha ofrecido un desgarrador testimonio en el Congreso norteamericano con la esperanza de que historias como la suya no vuelvan a repetirse.

Alfa y Omega
Foto: REUTERS

Mariee, bebé de 21 meses, falleció tras pasar por un centro de detención para inmigrantes de EE. UU. Su madre, la guatemalteca Yazmin Juárez, ha ofrecido un desgarrador testimonio en el Congreso norteamericano con la esperanza de que historias como la suya no vuelvan a repetirse

«Mi hija Mariee y yo huimos de Guatemala buscando asilo en EE. UU. Hicimos este viaje porque temíamos por nuestras vidas», ha narrado Yazmin Juárez el miércoles 3 de julio en el Congreso de los Estados Unidos. A lo largo de su intervención ante el subcomité de Derechos y Libertades Civiles, Juárez ha denunciado las condiciones que acabaron en mayo de 2018 con la vida de su hija de 21 meses.

Hablando en español y acompañada por una intérprete, la madre ha relatado cómo su hija entró «feliz y saludable» en el centro, pero murió a las pocas semanas de ser liberada. «Al cabo de una semana en Dilley (Texas), Mariee se enfermó, mi niña. Primero era toser y estornudar, mucha secreción en su nariz», ha explicado Juárez, quien también ha narrado cómo su hija perdió «el 8 % de su peso corporal» tras sufrir sufrir fiebres, vómitos y diarrea.

«Estoy aquí, porque el mundo debe saber lo que está sucediendo con tantos niños en las cárceles dentro de la detención del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas. Mi hermosa hija se ha ido ahora, pero espero que su historia estimule al Gobierno de los Estados Unidos a actuar para que niños no mueran por negligencia y maltrato». Juárez, que no ha podido contener las lágrimas, ha recordado que los responsables del centro le negaron atención médica dos veces a su hija.

«La mayoría de los niños son traídos aquí por padres que buscan una mejor vida para sus hijos, una vida segura para ellos. Hoy estoy aquí porque no quiero que otro angelito más sufra como Mariee y como hoy en día yo estoy sufriendo. No quiero que otras madres y padres pierdan a sus hijos. No puede ser tan difícil que en este país protejan a los niños», ha protestado Juárez.

«No saben el terror que un niño siente o una madre siente al tener que ver a muchos niños encerrados en jaulas pasando hambre, pasando frío, no tener el calor de un hogar, solo tener alrededor a cientos de personas pasando lo mismo que ellos. Es sumamente doloroso», ha confesado la madre de Mairee. En su testimonio, que ha emocionado a varios congresistas, ha afirmado que en los centros de detención se tiene a los niños «encerrados como si fueran animales».

«Pasamos toda una madrugada durmiendo en el suelo, en el piso de concreto, donde solo nos daban unas mantas grises», ha contado Juárez, quien también ha señalado que «la comida no era la adecuada para un niño» y que el centro no reunía las condiciones de higiene mínimas.

Yazmín Juárez con su hija Mariee. Foto: AFP

Un testimonio en tiempos convulsos

Esta comparecencia en el Congreso se ha celebrado esta semana en pleno debate sobre el trato que se ofrece a los inmigrantes indocumentados en los centros de detención de Estados Unidos. Según diferentes denuncias recogidas a lo largo de los últimos años, estos complejos reúnen condiciones insalubres, especialmente para los menores de edad. De hecho, durante los últimos meses se ha denunciado la muerte de seis niños en centros de detención. La última se conoció el pasado 23 de mayo, cuando las autoridades confirmaron el deceso, en septiembre de 2018, de una migrante salvadoreña de 10 años.

Por su parte, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha admitido que existe una crisis humanitaria en la frontera con México que ha derivado en hacinamiento en las instalaciones de las autoridades fronterizas. No obstante, la solución que ofrece no es mejorar las condiciones de estos centros sino iniciar redadas masivas en los domicilios de inmigrantes ilegales para deportarlos a su país de origen.

EFE/Alfa y Omega