El mito y el logos en la obra de Marcos Lozano - Alfa y Omega

El mito y el logos en la obra de Marcos Lozano

Uno de los artistas españoles más internacionales propone descubrir los orígenes de nuestra cultura desde motivos clásicos y cristianos en la madrileña Casa de Vacas

Javier García-Luengo Manchado
Jacob lucha con el ángel
Jacob lucha con el ángel. Foto: Marcos Lozano.

Marcos Lozano, uno de nuestros artistas más internacionales, regresa a Madrid de la mano de la exposición Entre el mito y el logos, comisariada por Jean-Luc Martínez, Pascale Martínez y Fabrice Hadjadj, de la que podemos disfrutar en el Centro Cultural Casa de Vacas del Retiro hasta el 24 de junio. A propósito de su inauguración, hemos tenido oportunidad de hablar con el autor. Su conversación sorprende y completa el sentido profundo y trascendente de los 41 cuadros aquí reunidos en torno a una temática que indaga y propone descubrir los orígenes de nuestra cultura, de nuestra civilización, a partir de los mitos clásicos y de la iconografía cristiana. Odiseo, Saturno, Goliat, María Magdalena, san Juan Bautista, santa Lucía y tantos otros salen al encuentro en un recorrido donde vislumbramos la singular técnica y el personal estilo del creador madrileño. Apreciamos remedos del silencio de la pintura del Siglo de Oro, de la monumentalidad de la estatuaria clásica, amén de los múltiples guiños a iconos señeros de la historia del arte. En definitiva, observamos el quehacer de quien en la tradición ha vislumbrado un camino personal para reclamar un sentido de la belleza tan actual por clásico, o tan clásico por moderno. 

En la era de la posverdad, frente a los paradigmas de la frivolidad, desafiando el adocenamiento estético de nuestro hoy, Lozano apuesta por un discurso arriesgado, por un sentido humanista y trascendente de la belleza. La solidez de su teoría artística no hace sino confirmar lo que su producción nos transmite. La conversación con el pintor desborda su profundo conocimiento y asimilación de pensadores como Aristóteles, Kant, Nietzsche, Hegel… Es aquí donde apreciamos, según señala uno de los comisarios de la muestra, Jean-Luc Martínez, el encuentro de Lozano con san Juan de la Cruz. El propio artista nos advierte de que el poemario del místico castellano es, en cierto modo, su libro de cabecera: «La noche oscura del alma de san Juan de la Cruz, al final, es la vida del hombre que no está no llamado a este mundo y este mundo no le corresponde en la totalidad», pensamiento que el propio creador enlaza con Del sentimiento trágico de la vida, de Unamuno. Todo lo cual le lleva preguntarse: «¿Quién es el hombre y para qué ha sido hecho? Sin esta pregunta el artista no puede ser artista».

La valentía a la hora de afrontar esta cuestión la encontramos en los mitos y los héroes sacros que protagonizan esta exposición, especialmente en aquellas imágenes donde se autorretrata el pintor: Jacob, Goliat, san Juan Bautista… Personajes que, en general, como afirma Lozano, según la hagiografía o la fábula, se vieron sometidas a un proceso de mutilación: «El autorretrato da una segunda o tercera interpretación al cuadro […] El representarme a mí le da un carácter nuevo a la obra y también al personaje. Llena más de contenido a la obra».

Pero Lozano no solo pinta figuras referenciales plenas de unos contenidos que se tornan vitales para el ser humano de hoy, sino que su arte también recrea emociones con las que nos podemos identificar cada uno de nosotros. Es lo que sucede con la obra dedicada al salmo 88. «En él —dice Lozano— el salmista grita a Dios sin entender, aunque al final es muy esperanzador. El principio incluso es como leer a Nietzsche, es muy contemporáneo, muy de nuestra época».

Sin lugar a dudas, estas palabras resumen bien el sentido último de las obras reunidas en el Centro Cultural Casa de Vacas. El lenguaje actual con el que santos y mitos aparecen recreados aquí, así como la mirada contemporánea que sobre ellos proyecta Marcos Lozano, reaviva aun más la necesidad de volver a nuestras raíces culturales para encontrar respuestas a nuestro hoy.