El cardenal Urosa, asediado por los «colectivos» en Venezuela

El arzobispo de Caracas estaba en la parroquia en la que una mujer murió a manos de los chavistas durante la consulta popular, en la que han participado 7,2 millones de venezolanos

María Martínez López
Foto: Conferencia Episcopal Venezolana

El arzobispo de Caracas estaba en la parroquia en la que una mujer murió a manos de los chavistas durante la consulta popular, en la que han participado 7,2 millones de venezolanos

La oposición venezolana considera un éxito el resultado de la consulta popular celebrada este domingo en todo el país. A pesar de la oposición del gobierno de Maduro y con solo una séptima parte de los centros electorales de otras elecciones, acudieron a la convocatoria 7,2 millones de venezolanos, un 22 % de la población.

En las votaciones, la Asamblea Nacional –en la que tiene mayoría la oposición al chavismo– pedía a los venezolanos que opinaran sobre la propuesta de Asamblea Nacional Constituyente del presidente Nicolás Maduro, la posición política de los militares en el país y la posible realización de elecciones presidenciales o generales, a las que el gobierno se viene oponiendo sistemáticamente.

El mismo domingo, el gobierno había convocado un simulacro de las elecciones a la Constituyente, que se celebrará dentro de dos semanas. De forma sorprendente, el sábado el presidente Maduro pidió que se respetara la «consulta interna» de la Asamblea Nacional. Sin embargo, los sectores que le apoyan no escucharon este llamamiento en todos los casos.

Ataque a una parroquia

En Catia, un emblemático barrio popular del oeste de Caracas, los conocidos como «colectivos», atacaron con disparos, piedras y bombas lacrimógenas a la gente que se concentraba en torno a la parroquia de Nuestra Señora del Carmen. La iglesia, al igual que otros templos, había sido establecida como centro de votación.

El ataque causó la muerte de Xiomara Escot, una enfermera sexagenaria. Entre 200 y 300 personas se vieron obligadas a buscar refugio en el interior de la iglesia, donde pasaron un rato bajo el asedio de los violentos. Entre ellos estaba el cardenal Jorge Urosa, arzobispo de Caracas, que estaba visitando el centro.

Informó de ello la propia Conferencia Episcopal Venezolana a través de su cuenta de Twitter. Una hora después, la CEV informaba a través del mismo medio de que el cardenal y el resto de los asediados habían podido salir del templo y estaban a salvo.

Durante todo el día, la cuenta en esta red social de los obispos venezolanos se fue haciendo eco de cómo los pastores participaban en el referéndum. El propio cardenal Urosa había acudido a votar a las nueve de la mañana, y había pedido a los venezolanos que participaran en esta consulta. Además, las parroquias servían como centros electorales al no poder contar con los habituales por la falta de colaboración del Gobierno.

María Martínez López