El cardenal Rouco recibe la Medalla del Ayuntamiento a Cáritas Madrid

María Martínez López

«Muchas gracias en nombre de todos ellos; que nos sigan ayudando. Nosotros trataremos de seguir entregándonos». Con estas palabras, agradeció el cardenal Antonio María Rouco, arzobispo de Madrid, la Medalla que el Ayuntamiento de Madrid entregó, en el día de San Isidro, a Cáritas Diocesana.

El cardenal subrayó la importancia de las parroquias de la diócesis, que son la base sobre la que se construye Cáritas. El arzobispo definió a esta entidad eclesial como «una gran red» y «una gran comunidad» apoyada por los sacerdotes y la «gente que es generosa con sus donativos y con su tiempo». El objetivo de todos ellos es llegar a esas «muchas personas que viven solas», personas «necesitadas que hay que atender» y a las que no llegan
«los servicios de otra naturaleza»; y también «muchos inmigrantes que sufren el impacto mayor de la crisis».

Al finalizar el acto, la Alcaldesa, doña Ana Botella, dijo que Cáritas es insustituible, porque no se rige por los mandatos ni por las obligaciones jurídicas que las instituciones públicas deben observar, sino que va mucho más allá, hasta hacer del amor fraterno y de la entrega a ciegas, pero lúcida, su verdadero sello distintivo.

María Martínez López