Se acerca el día del misionero ecuatoriano ad gentes, que se celebra el 12 de junio, fiesta de la beata ecuatoriana Mercedes de Jesús Molina, misionera que llegó a esta selva del oriente ecuatoriano.

Es bonito escuchar: «Hoy, en la parroquia, hemos enviado misioneros y misioneras laicos que llevarán la bendición de Dios a muchas familias en sus casas, renovarán su fe, fortalecerán su vida en el Espíritu y serán testigos de Cristo, muerto y resucitado». Fue en la clausura de la Semana Misionera en la parroquia de Tarqui. Allí se veían las caras que reflejaban la alegría del que evangeliza, niños, jóvenes y adultos unidos, agradecidos a Dios por las gracias y bendiciones recibidas en esta semana. La cruz sigue en pie a la puerta de la Iglesia recordando nuestro compromiso: «la vida es misión y la misión es vida».

No hay misión sin misioneros. Por eso, felicitamos a todos nuestros misioneros ecuatorianos ad gentes, que con el fuego en su corazón y guiados por el Espíritu Santo, protagonista de todo el quehacer misionero, son para nosotros referentes de ese espíritu en salida y de esa alegría que se siente al evangelizar. Todo misionero es mensajero de la alegría y el consuelo que es Jesús. Salgamos presurosos, como lo hizo la Virgen María llevando la alegría a Isabel, como la llevó Mercedes de Jesús al oriente ecuatoriano en nuestra selva, como la han llevado tantos misioneros y misioneras ad gentes cruzando fronteras. ¿Por qué tú no? Los pobres te esperan, el Señor te invita, ¿les dejarás esperando?

Ese fuego de un nuevo Pentecostés, que encendió en nuestras comunidades, no podemos dejar que se apague, es el espíritu que nos pone en camino, que nos hace salir al encuentro del hermano incluso más allá de nuestras fronteras, como lo han hecho hermanos y hermanas ecuatorianos que, dejando su patria y familia, guiados por el Espíritu, están sembrando la semilla de la fe en aquellos pueblos alejados y necesitados de Dios. Oremos por ellos y pidamos al Espíritu Santo que suscite nuevas vocaciones ad gentes en nuestras comunidades.

Rafael Cob
Obispo de Puyo. Ecuador