Detalles para la esperanza en Siria - Alfa y Omega

Detalles para la esperanza en Siria

Redacción
Icono de los santos Sergio y Baco del siglo VII

Una Iglesia es profanada y atracada en Qara, en la diócesis de Homs. Después de una vigilia de oración entre cristianos y musulmanes, hombres enmascarados devuelven los objetos y piden perdón. El padre Georges Luis, sacerdote griego-católico, les invitó a café, a lo que se unieron varios vecinos

Siria vive una violenta guerra que ha provocado, desde marzo de 2011, unos 25.000 muertos y que dejará 700.000 refugiados al final de 2012, según datos de la ONU. En medio de tanta muerte, violencia y destrucción, pequeñas acciones concretas arrojan algo de luz a la situación y demuestran que hay quienes no comparten la represión brutal contra la población, especialmente contra los cristianos.

La agencia Fides informó que, el pasado 19 de noviembre, la antigua Iglesia de los Santos Sergio y Baco, del siglo VI, fue profanada por unos vándalos que forzaron la puerta, robaron más de 20 icono, manuscritos antiguos y vestimentas, profanaron el altar y dañaron un famoso fresco del siglo XII, la Madonna de la leche. Al tratar de arrancar el cuadro de la pared ,lo dañaron, dejando dos cortes en la imagen de la Virgen.

La noticia se difundió rápidamente en la ciudad de Qara, bajo el control total de la oposición siria. La población, al enterarse, quiso mostrar su solidaridad y acudieron a visitar el templo y a su sacerdote griego-católico Georges Luis. Cristianos y musulmanes de la localidad se reunieron en una vigilia de oración, y al día siguiente, 21 de noviembre, fiesta de la Presentación de la Virgen, apareció en el templo un grupo de hombres enmascarados y expresó su rechazo por «lo que han hecho nuestros compañeros», y pidieron perdón. «Somos una comunidad, un pueblo, una nación. Vuestra seguridad es la nuestra. Estáis bajo nuestra responsabilidad», dijeron.

La mayor parte de los objetos robados fueron restituidos y el padre Georges sirvió café arábigo a los encapuchados y a muchos vecinos del barrio que se unieron al momento de convivencia.

Alfa y Omega / Fides