COMECE y otras iglesias piden a la presidencia alemana una UE «más justa y equitativa»

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Foto: COMECE

Una delegación ecuménica se reunió el martes con el representante permanente de Alemania ante la Unión Europea, Michael Clauss para plantear sus prioridades para el semestre de presidencia alemana de la Unión Europea. COMECE se ha sumado también a la petición de políticos de diferentes países de recuperar la figura del enviado especial sobre Libertad Religiosa

Las iglesias cristianas han pedido a Alemania que en su semestre de presidencia del Consejo de la Unión Europea refuerce «el compromiso con el proyecto europeo y sus valores comunes, con el fin de hacer que Europa sea más justa, más equitativa y más sostenible». En estos términos se lo manifestó el martes una delegación ecuménica de la Comisión de las Conferencias Episcopales de la Comunidad Europea (COMECE) y de la Conferencia de las Iglesias Europeas (CEC), que se reunió con el representante permanente de Alemania ante la Unión Europea, Michael Clauss.

COMECE y CEC también subrayaron la necesidad de que «la UE y sus Estados miembros, las iglesias y comunidades religiosas, así como los agentes de la sociedad civil colaboren para que Europa no solo sea más fuerte sino también más innovadora, equitativa y sostenible». En este sentido, las iglesias se comprometen a «construir puentes de paz y hospitalidad y a promover una visión global del bien común».

Próxima reunión en octubre en Berlín

La delegación estaba integrada por el padre Manuel Enrique Barrios Prieto, secretario general de COMECE; Lena Kumlin, asesora principal de Política Europea de la CEC; Friederike Ladenburger, asesora jurídica de la COMECE en materia de ética, investigación y salud, y Katrin Hatzinger, directora de la oficina de Bruselas de la Iglesia evangélica de Alemania.

La reunión fue un primer paso preparatorio para la reunión del 27 de octubre en Berlín, entre las iglesias y el viceministro encargado de los asuntos europeos del Ministerio de Asuntos Exteriores de Alemania, Michael Roth. Mientras tanto, COMECE y CEC continuarán su compromiso con la nueva presidencia de la UE.

Prioridad, el plan de recuperación y el presupuesto europeo

Encuentros de este tipo forman parte de la tradición de diálogo abierto entre las iglesias y las instituciones de la Unión Europea. A finales de mayo, la Comisión de Asuntos Sociales de COMECE se dirigió a la UE para pedir que el plan de recuperación pospandemia incluyera el Green Deal Europeo, ampliara la dotación de los programas existentes para las personas más vulnerables y estuviera acompañado de medidas eficaces contra la evasión fiscal.

También reclamaban que se aprobara lo antes posible el Marco Financiero Multianual, el presupuesto de la UE para los años 2021-2027. «Deberíamos aprovechar este momento como una oportunidad para trabajar por un cambio radical» que se dirija hacia el desarrollo sostenible y la innovación. La recuperación tras la pandemia y el presupuesto para los próximos siete años son algunas de las prioridades de Alemania para este mandato, junto con la negociación para el escenario posterior a la consumación del Brexit y la preparación de un nuevo pacto migratorio.

Más peso para la defensa de la libertad religiosa

Otra reivindicación a la que COMECE se ha sumado recientemente es la reinstauración del puesto de enviado especial sobre Libertad Religiosa, abolido en la Comisión que desde el año pasado preside Ursula von der Leyen. En una entrevista a la radio pública alemana Deutsche Welle emitida el domingo, el cardenal Jean-Claude Hollerich, presidente la comisión de episcopados, recordaba que «en algunos países la opresión religiosa ha alcanzado el nivel de genocidio». El riesgo al que se ven sometidas las minorías en muchos países hacen que «la UE deba seguir haciendo campaña por la libertad religiosa, con su propio representante incluido».

Esta petición ha partido de 135 parlamentarios alemanes de varios partidos, de un grupo de europarlamentarios conservadores y de otro de parlamentarios austriacos. En su día, representantes ortodoxos, musulmanes y judíos criticaron la decisión de Von der Leyen.

Clave en la liberación de Asia Bibi

Tal como recuerda la publicación inglesa The Tablet, el puesto de enviado especial para la Libertad Religiosa fue creado en 2016 mediante una resolución del Parlamento Europeo. Se designó para este cargo al eslovaco Jan Figel. Su intervención fue clave para lograr la liberación de la católica pakistaní Asia Bibi, cuya condena a muerte por blasfemia fue anulada por el Tribunal Supremo en 2018; así como para facilitar que tanto ella como su familia pudieran salir con seguridad del país. Así lo reconoce la misma Bibi en el libro sobre su historia, ¡Por fin libre!, de Anne-Isabelle Tollet.

La existencia de un enviado especial también influyó en la puesta en marcha de oficinas dedicadas a la libertad religiosa por parte de los Gobiernos de Gran Bretaña, Dinamarca y Alemania. «Como pioneros de los derechos humanos universales, con los que la UE está comprometida globalmente, la Comisión no debe mirar hacia otro lado», afirmaron los parlamentarios de este último país en su petición. «En un tiempo en el que la persecución de las minorías religiosas de todos los credos se está incrementando, necesitamos una voz europea fuerte».

Vatican News / Alfa y Omega