«Cielo, purgatorio e infierno existen; yo estuve allí»

Colaborador

En 1995, la odontóloga Gloria Polo, feminista confesa, proabortista y egocéntrica, fue atravesada por un rayo mientras caminaba por la calle. Cuando llegó al hospital con gravísimas heridas internas y externas, Dios le concedió experimentar la separación del alma y el cuerpo, ver el cielo, el purgatorio y el infierno, ser consciente de los efectos de sus pecados en ella y en los demás, y volver a la vida. Pero, desde luego, no a la misma vida…

El 5 de mayo de 1995, cuando tenía 36 años, la odontóloga Gloria Polo fue atravesada por un rayo mientras caminaba por la calle en un día de tormenta. Fue trasladada al hospital, donde entró en paro cardiaco. Sus miembros estaban carbonizados y había pocas esperanzas de salir con vida.

Mientras su cuerpo se debatía entre la vida y la muerte, Polo experimentó la separación entre el alma y el cuerpo, en la que, según explica, el Señor le hizo ver toda su vida y le mostró todo el daño que sus pecados habían provocado, tanto en ella misma como en los demás.

Cambio de agujas: Gloria Polo (1ª parte)

Con el tiempo, Gloria consiguió salir adelante, a pesar de las secuelas que dejaron las quemaduras internas y externas; pero su vida cambió radicalmente después de esta experiencia. Ella, según explica en el programa de Televisión por Internet Cambio de Agujas, era una mujer vanidosa, provocadora, feminista, orgullosa, que promovía el aborto y la anticoncepción… Ahora lleva una vida cristiana coherente, y pasa muchas horas delante del Santísimo Sacramento, y viaja por todo el mundo para dar testimonio de las cosas que vio, entre otras, visiones del cielo, del infierno y del purgatorio, y para invitar a sus oyentes a la conversión.

Cambio de agujas: Gloria Polo (2ª parte)

El mensaje que repite es el del gran amor de Dios por las almas, que busca siempre la salvación del hombre. «Dios nos llama con tanto amor…, a gritos, porque no quiere que nos condenemos».

H. M. Televisión presenta dos nuevos programas de Cambio de agujas con su testimonio: En el tiempo que estuvo fuera de su cuerpo pudo comprender qué eran el cielo, el infierno y el purgatorio, las consecuencias de sus pecados, y por qué Dios la quería aún mantener viva en la tierra.

Aleteia