Coordinador COVID-19 diocesano en Cartagena: «El comportamiento de los fieles es ejemplar»

Se encargará de conocer la normativa y velar por su implementación en la vida parroquial «para que la celebración del culto sea segura y para que se puedan llevar a cabo las distintas actividades diocesanas»

José Calderero de Aldecoa
Foto: Diócesis de Cartagena

El sacerdote Manuel Guillén Moreno ha sido designado como nuevo coordinador COVID-19 de la diócesis de Cartagena, labor que compaginará con su trabajo como párroco en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción y su responsabilidad como vicario de la vicaría Suburbana I.

La figura de coordinador representa una absoluta novedad para la Iglesia española y en el caso de Cartagena ha sido impulsada por el propio obispo. «Mi nombramiento se produce ante la cantidad de normativa que sale en este ámbito y la preocupación de nuestro obispo porque esta normativa se implemente en las parroquias y en todos los organismos diocesanos», asegura Guillén Moreno en conversación con Alfa y Omega.

De esta forma, la labor del coordinador será «estar vigilante» ante toda esa normativa tanto nacional como local y «velar por su implementación en la vida de las parroquias y de todas las realidades eclesiales», explica. En su labor como coordinador COVID-19 también se incluye la tarea de «informar y de resolver dudas. En ese maremágnum de normativas, a veces hay cosas que no quedan lo suficientemente claras» y ante estos casos el sacerdote realizará una «labor de asesoramiento a todos los entes diocesanos».

Con este objetivo, desde la diócesis se ha creado un grupo de trabajo «para que la celebración del culto sea segura, para que se puedan llevar a cabo las distintas actividades diocesanas y para coordinar todo con la administración». Según ha podido saber Alfa y Omega, el grupo está compuesto por un docente, un sanitario, una persona de la administración, un miembro del portal de trasparencia de la diócesis y está dirigido por Manuel Guillén.

Católicos ejemplares

En plena ola de contagios y con la normativa actualizándose casi a diario, al coordinador le espera un volumen importante de trabajo. Sin embargo, el sacerdote se siente tranquilo ante «el comportamiento ejemplar tanto de los sacerdotes como de los fieles en el cumplimiento de las normas».

En este sentido, el coordinador subraya el «uso generalizado y correcto de la mascarilla» y agradece «la generosidad de todas aquellas personas que se han comprometido en la desinfección de los templos después de cada celebración. Estamos viviendo una realidad muy hermosa de colaboración».

A pesar de ello, Manuel Guillén Moreno aprovecha la ocasión para recordar a los cristianos que «nuestro comportamiento tiene que ser responsable» y, de esta forma, «será también ejemplarizante para los demás. Cuidándonos a nosotros y siendo responsables, estamos cuidando de los hermanos y favorecemos la participación en la Eucaristía, que nos ayudará seguro en la convivencia», concluye.