Cardenal Sandri: peregrinar a Tierra Santa «sostiene a miles de familias» - Alfa y Omega

Cardenal Sandri: peregrinar a Tierra Santa «sostiene a miles de familias»

En los momentos actuales, los gastos que afronta la Iglesia en Oriente Medio son mayores que la ayuda que le llega de otras partes del mundo. Por eso, el prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales ha pedido la colaboración de los fieles en la colecta del Viernes Santo

Redacción
Foto: EFE/Jim Hollander

El prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, cardenal Leonardo Sandri, ha invitado a los obispos de todo el mundo a reanudar y promover las peregrianciones a Tierra Santa. «Constituyen –ha afirmado– una ayuda muy notable al sostenimiento, aunque sea solo de supervivencia, de miles de familias». Por otro lado, conocer en directo los lugares de la redención «ayuda a profundizar nuestra fe, y también a entender las circunstancias en las que viven los cristianos de Tierra Santa».

Así lo ha afirmado el cardenal Sandri en la carta con ocasión de la colecta Pro Tierra Santa que se desarrollará el próximo Viernes Santo. El texto y la documentación de la campaña se han hecho públicos este lunes.

La colecta es para los fieles –escribe el prefecto– «una ocasión propicia para hacerse uno con nuestros hermanos de Tierra Santa y de Oriente Medio». De esta región continúa llegandonos «el grito de miles de personas que carecen de todo, incluso a veces de la misma dignidad de hombres, rompiendo nuestros corazones e invitándonos a abrazarles con caridad cristiana».

Ayuda para los prófugos en todo Oriente Medio

Esta tradicional colecta nace de la voluntad de los Papas de mantener un fuerte vínculo entre todos los cristianos en el mundo y los Santos Lugares. Gracias a esta aportación, las parroquias pueden hacer frente a los desafíos e inseguridades y seguir prestando «su servicio pastoral con atención preferencial por los pobres; las escuelas y lugares de encuentro entre cristianos y musulmanes», asegura el cardenal Sandri.

Los territorios que se benefician de diversas formas de apoyo de esta recolecta son: Jerusalén, Palestina, Israel, Jordania, Chipre, Siria, Líbano, Egipto, Etiopía, Eritrea, Turquía, Irán e Irak. Allí, los hospitales, ambulatorios, las casas de beneficencia y los centros de encuentro «continúan acogiendo a los afligidos y necesitados, prófugos y refugiados, y a las personas de cualquier edad y religión heridas por el horror de la guerra».

En la carta también cita a «las miles de familias que han escapado de la violencia de la guerra en Siria e Irak» y que incluyen muchos niños y jóvenes en edad escolar. Ellos «confían en nuestra generosidad» de modo que «puedan volver a la vida escolar y soñar con un futuro mejor».

Las pequeñas comunidades cristianas «nos interrogan e inspiran»

El prefecto recuerda especialmente «a la pequeña comunidad cristiana del Oriente Medio» que –explica– «continúa sosteniendo la fe entre los desalojados en Irak y Siria, o entre los refugiados en Jordania y el Líbano». Los rostros de estas personas «nos interrogan sobre el sentido de ser cristianos; sus vidas puestas a prueba nos inspiran».

En relación con la vida de la Iglesia en la región, el prefecto para las Iglesias Orientales recuerda que con la colecta, además de ayudar a la población local –cristiana o no–, también se pueden afrontar proyectos culturales de gran envergadura, como la reciente restauración de las basílicas de la Natividad y del Santo Sepulcro.

«Vencer el odio con amor»

Por último, invita a todos en estos días de preparación para la Santa Pascua, a empeñarse en «vencer el odio con el amor y la tristeza con la alegría», rezando y obrando para que «la paz habite en el corazón de cada una de las personas y, en especial, de nuestros hermanos de Tierra Santa y del Medio Oriente». Por eso, espera que la colecta obtenga buenos resultados.

Actualmente, los costos de la Iglesia en Tierra Santa son mayores que lo recaudado el Viernes Santo. Por ello es necesaria una mayor cooperación y un generoso compromiso de los cristianos en todo el mundo con nuestros hermanos y hermanas en Tierra Santa y Oriente Medio.

Vatican News / Redacción