Así lo vivimos: el Papa sienta las bases de un nuevo diálogo social - Alfa y Omega

Así lo vivimos: el Papa sienta las bases de un nuevo diálogo social

Acompañado por un periodista de Alfa y Omega, León XIV entró en España por las heridas de la gente y situó a los últimos en un lugar preferente: «La Iglesia tiene un mensaje para todos»

José Calderero / A bordo del vuelo papal
El periodista de 'Alfa y Omega' saluda a León XIV a bordo del vuelo de Roma a Madrid, el 6 de junio.
El periodista de Alfa y Omega saluda a León XIV a bordo del vuelo de Roma a Madrid, el 6 de junio. Foto cedida por José Calderero.

«La Iglesia de Madrid ha hecho un golazo para siempre». Esta crónica, que ustedes leerán precisamente el día que empieza el mundial de fútbol, no podía empezar de otra forma que recordando el tanto en el marcador que cantó el Papa León XIV en el Estadio Santiago Bernabéu durante su encuentro con la provincia eclesiástica de Madrid. Un acto especial, en el que se llegó a ver al Santo Padre partirse de risa.

Pero este es el final de un partido que comenzó el sábado 6 de junio, cuando despegó el avión papal, a las 08:00 horas con puntualidad suiza, de la terminal 5 del Aeropuerto Internacional Roma-Fiumicino; lo que obligó a los periodistas que tenían billete para subirse en el aparato a presentarse en el lugar a las 05:30. Se trata del primer viaje de León XIV a un gran país europeo, y su «puesta de largo», explicaba el exvaticanista Juan Vicente Boo, quien se acercó al hotel de la comitiva para saludar a los que, hasta hace nada, eran sus compañeros de trabajo.

Los vaticanistas embarcan en el vuelo de Madrid a Barcelona, el 9 de junio.
Los vaticanistas embarcan en el vuelo de Madrid a Barcelona, el 9 de junio. Foto: José Calderero de Aldecoa.

Una vez ya en ruta, la seguridad era evidente. La sensación era que las fuerzas de seguridad del Estado, y también la Guardia Suiza y la Gendarmería vaticana, se tomaban en serio la amenaza del Estado Islámico. «Es el viaje con más seguridad de los que recuerdo», comentaba un vaticanista, con 32 a sus espaldas, mientras esperaba turno para el control. 

También se respiraba tensión, pero esa era achacable a los muchos periodistas que se veían por primera vez en una tesitura parecida. No todos los días se viaja junto a un jefe de Estado y líder espiritual mundial. El nudo en el estómago, sin embargo, se deshizo de golpe cuando Matteo Bruni, director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, corrió la cortinilla que separaba la zona del Papa de la de los periodistas, ya dispuestos a recoger sus palabras. A Alfa y Omega, que entró de los últimos en el avión, le tocó estar en primera fila. Unas azafatas que no podían ocultar su nerviosismo dieron cumplimiento a la cita bíblica de san Mateo: los últimos serán los primeros. Un versículo que también se hizo realidad en CEDIA 24 Horas, un proyecto de Cáritas diocesana de Madrid donde se atiende a personas sin hogar. Entre los últimos de la sociedad, León XIV dijo sentirse «muy contento de comenzar» ahí su visita.

El Santo Padre ríe abiertamente durante el acto con la comunidad diocesana en el Estadio Santiago Bernabéu.
El Santo Padre ríe abiertamente durante el acto con la comunidad diocesana en el Estadio Santiago Bernabéu. Foto: Vatican News.

Discurso del Papa

La experiencia de tener a un metro al Santo Padre fue intensa. Pareció un saludo improvisado, para el que incluso hubo que recoger apresuradamente las bandejas con el desayuno. De hecho, se produjo apenas 40 minutos antes de aterrizar. Pero a medida que avanza el viaje del Papa a España —que ya enfila su recta final— uno se da cuenta de hasta qué punto las breves palabras que el Santo Padre dijo en el avión estaban medidas y daban claves importantes del mensaje que el Pontífice quería lanzar en Madrid.

El Pontífice confesó que viene a nuestro país a encontrarse «con los fieles» y celebrar con ellos «la fe», a lo que dio cumplimiento en la mañana del 7 de junio con la celebración de la Misa del Corpus Christi en Cibeles. «Volvamos a Jesús Eucaristía con amor sincero», pidió ante 1,5 millones de personas. Al tiempo, «vengo a saludar a toda la sociedad, porque la Iglesia tiene un mensaje para todos, como habrán podido comprobar en la encíclica». El Pontífice, además, se refirió al «entusiasmo» con el que «los jóvenes me esperan» y dijo sentirse complacido por «los informes que recibo» sobre el aumento del número de conversiones. E insistió en la importancia de este viaje para «anunciar el amor de Dios, el mensaje de caridad y de respeto para cada ser humano». Dos minutos y cuatro segundos de alocución programática.

Saludo de León XIV el día 6 de junio.

Saludo de León XIV el día 6 de junio. Foto: José Calderero de Aldecoa.

Una palabras proféticas que empezaron a encarnarse a medida que fueron pasando las horas. En CEDIA 24 Horas se hizo hombre el mensaje de la caridad. Más bien mujer, en concreto Olga Elvira, que vive en la Casa Santa Teresa, de las hermanas guanellianas. Se trata de una joven con autismo de 23 años, cuyo sueño era ser santa y abrazar al Papa. Con lo último, la ayudó la corresponsal de COPE y colaboradora de Alfa y Omega, Eva Fernández. La veterana periodista logró que Francisco la recibiera tras una audiencia general, pero el abrazo no se pudo llevar a cabo ante su abrupta hospitalización.

Pudo cumplir por fin su sueño el mismo día 6 de junio, al final del acto en CEDIA. Al pasar León XIV a su lado, le entregó un sobre lleno de la alegría de sus compañeros y se le abalanzó. La escena concluyó con un aplauso y la conclusión unánime de los vaticanistas, expresada por boca de Fernández: «Estas son las imágenes que cuentan un viaje». Para darle el protagonismo que merece, pueden verla en las páginas 12-13.

En cifras

5.500 periodistas acreditados para cubrir la visita para 427 medios de 80 países.

80 de ellos han sido admitidos para acompañar al Papa en su vuelo.

17 profesionales informan del viaje desde este grupo para medios españoles.

Cinco vuelos compartirán los periodistas con el Santo Padre.

Diálogo social

Esta crónica estaría incompleta si no recogiera esa palabra que el Papa dijo que ha venido a decir a la sociedad en su conjunto. La pronunció en dos escenarios privilegiados. En primer lugar, en el Movistar Arena, donde se reunión con el mundo de la cultura, del arte, de la economía y del deporte y donde llamó al «diálogo social», lo cual implica «encuentro, escucha, diálogo y respeto». Eso mismo se escenificó sobre el escenario, donde la patronal y los sindicatos se presentaron conjuntamente ante el Santo Padre y pidieron a una sola voz «un nuevo contrato social». Un diálogo en el que la Iglesia quiere estar presente, porque  es «experta en humanidad» y «no se desentiende de nada verdaderamente humano». Un diálogo para el que hace falta derribar muros que dividen, aunque a veces esto suponga «enfrentar lo que no nos gusta», como destacó en la catedral de la Almudena.

Por último, León XIV se citó con la historia en el Congreso de los Diputados. Nunca antes había intervenido un Pontífice en la Cámara Baja y León XIV lo hizo con un discurso en el que puso a la persona en el centro y defendió la «dignidad inviolable» de todo ser humano, desde el no nacido hasta el anciano, y también el migrante. «La defensa de la vida humana no es una cuestión parcial ni un interés confesional: es una meta de civilización».

La cara B: Contrastes y servicio

El trabajo de vaticanista —temporal en este caso— es una labor de contrastes. El privilegio de volar junto al Papa, incluso de poder saludarlo personalmente, no evita tener que escribir una crónica tirado por el suelo, como se ve en la foto que corona estas líneas. En la imagen me encuentro junto a mi compañero Rodrigo Moreno a las afueras de CEDIA 24 Horas. Allí sería burdo quejarse del calor, de la incomodidad o del sueño —todos ellos peajes de la cobertura— cuando uno se encuentra rodeado de personas heridas que afrontan el encuentro con el Papa, y la vida, con una sonrisa. El esfuerzo, sin embargo, se ve recompensado cuando descubres a un colega leyendo una de las crónicas de Alfa y Omega. La imagen revela hasta qué punto el periodismo es un servicio, que lleva al otro la buena noticia; en este caso la de tener entre nosotros al sucesor de Pedro.