Ashoka pone en valor la trashumancia española: «Es un ejemplo a nivel mundial»
La red de emprendedores sociales ha reconocido la labor de la asociación Trashumancia y Naturaleza y de su presidente Jesús Garzón, que ha puesto en la agenda europea y mundial esta actividad milenaria. «El Papa es un referente», confiesa
Corría el siglo XIII cuando el rey Alfonso X el sabio creó la red de vías pecuarias de España, que ha sido utilizada durante 750 años por la trashumancia, lo que nos convierte «en un ejemplo a nivel mundial», sostiene Jesús Garzón, presidente de la asociación Trashumancia y Naturaleza. «Somos el único país que mantiene desde hace tantos siglos esa libertad de movimientos para los pastores», que en invierno buscan las suaves temperaturas del sur y en verano se refrescan en el norte de nuestro país.
«Ahora en noviembre las cabezas de ganado —entre 3 y 5 millones se mueven en España— se desplazan hacia el sur hasta el mes de mayo», donde «hay temperaturas de 15 o 20 grados de media y una oferta de alimentos naturales inmensa», explica Garzón. Posteriormente, en mayo, «llega la sequía y el calor, con temperaturas de 40 grados, y esos millones de cabezas se desplazan hacia las montañas, donde la nieve se ocupó de preservar en perfectas condiciones una hierva muy rica en nutrientes», detalla el experto, cuyo rebaño cruzó en 1994 la ciudad de Madrid en apoyo de la Ley de Vías Pecuarias, lo que dio lugar a la fiesta de la trashumancia que se celebra anualmente en la capital.
Pero la trashumancia no solo tiene beneficios para el ganado, sino también para el medio ambiente. «Si el ganado no comiera todos esos frutos y vegetación, todo se convertiría en materia orgánica muy peligrosa en el verano por culpa de los incendios forestales», advierte el presidente de Trashumancia y Naturaleza. El ganado, además, en sus viajes ha dispersado 188.000 millones de semillas y 84.000 toneladas de abono. Incluso es una actividad beneficiosa en el ámbito económico. «Piensa que son dos meses de comida gratuita para los animales, que es lo que se tarda en trasladar las cabezas en noviembre y mayo. Además, una vez que los rebaños llegan a los pastos de verano, los pastores se pueden permitir turnarse para coger vacaciones», asegura Jesús Garzón.
En este sentido, califica la actividad como «una profesión de futuro. Con 4000.000 hectáreas en España a disposición de los pastores, la trashumancia es una oportunidad increíble para familias jóvenes que quieran comenzar», subraya el presidente de Trashumancia y Naturaleza, que acaba de ser reconocido como Emprendedor Social 2022 por parte de la Fundación Ashoka España, una organización que reúne a emprendedores sociales de todo el mundo —con presencia en más de 90 países— y cuyo fundador recibió el Premio Príncipe de Asturias a la Cooperación en 2011.
El reconocimiento se suma a una larga lista de premios en su haber: El premio Fondena 2009, el Premio Cigüeña de Plata de Cáceres 2010, el Premio BBVA 2014 o el premio de la Fundación Estudios Rurales Orgullo Rural 2019, entre muchos otros. «Los premios que hemos recibido hasta ahora eran más bien a la asociación, o bien individuales por la labor realizada durante tantos años en el tema de la trashumancia y la conservación del medio ambiente, pero ahora, en el caso de Ashoka, es como entrar en una especie de comunidad de expertos en muchísimos temas y eso nos abre mucho la visión de futuro», reconoce Garzón.
Además, «nos permite la colaboración con muchas otras personas que han destacado en temas tan apasionantes y distintos como el trabajo con personas con daño cerebral adquirido o que están involucradas en la lucha de las mujeres por la igualdad. Para nosotros es como entrar en un mundo nuevo de oportunidades y de colaboración con personas que han destacado muchísimo».
Por último, Jesús Garzón también se congratula de estar en el mismo barco que el Papa Francisco. «Me parece formidable su defensa del medio ambiente, de la casa común como la llama él». El presidente de Trashumancia y Naturaleza califica el trabajo del Santo Padre en este campo «como muy importante. Es una referencia. Todo el mundo habla de su carta sobre el cuidado de la casa común, incluso los que no son muy religiosos o creyentes», concluye.