Aquel 19 de septiembre que el nuevo Papa estuvo en la catedral de la Almudena - Alfa y Omega

Aquel 19 de septiembre que el nuevo Papa estuvo en la catedral de la Almudena

Robert Prevost participó el 19 de septiembre de 2002, en la catedral de la Almudena, en la Misa de acción de gracias por la canonización de san Alonso de Orozco, ocurrida el 19 de mayo anterior

Joaquín Martín Abad
Robert Prevost ante la urna de san Alonso de Orozco en la Almudena
Robert Prevost ante la urna de san Alonso de Orozco en la Almudena. Foto: Joaquín Martín Abad.

Cada 19 de septiembre en las iglesias de Madrid, Getafe y Toledo, y por supuesto en las de los agustinos, se celebra la memoria obligatoria de Alonso de Orozco. Pero la del año 2002 en Madrid fue triplemente excepcional: porque se le celebraba ya como santo, canonizado por san Juan Pablo II el 19 de mayo anterior; porque para esa Misa de acción de gracias se había traído ante el altar de la catedral de la Almudena desde la iglesia del monasterio de las agustinas contemplativas, que se denominan «de San Alonso de Orozco», la urna con su cuerpo y porque uno de los concelebrantes, entre presbíteros agustinos, agustinos recoletos y diocesanos, era Robert Prevost, prior general de la Orden de San Agustín, aunque entonces no nos podíamos imaginar que 23 años más tarde sería el Papa León XIV.

En Roma

El milagro para la canonización de Orozco había sido aprobado en el año 2001 a instancias del postulador de la orden, Fernando Rojo; y, coincidentemente, en ese mismo año Robert Prevost, el 14 de septiembre —día de su cumpleaños—, cuando era prior provincial de la provincia agustiniana de San Nicolás de Tolentino, de su Chicago natal, había sido elegido prior general por el capítulo de su orden, a continuación de Miguel Ángel Orcasitas.

En la canonización de Orozco, en la plaza de San Pedro, con Juan Pablo II concelebró el padre Prevost, dos Papas. También concelebraba el arzobispo de Madrid, cardenal Rouco, quien presidió al día siguiente en la parroquia de San Gregorio VII la Misa de acción de gracias; en la que, asimismo, concelebraron aquel prior general y el anterior.

En Madrid

Y en la catedral de la Almudena, ese 19 de septiembre, el cardenal Rouco presidía la Misa de acción de gracias, concelebrando también el futuro León XIV. Concluida la celebración, el mismo cardenal bendijo el espléndido cuadro de san Alonso de Orozco, costeado por la Federación Agustiniana de España, del pintor turolense Agustín Alegre. Desde entonces ese cuadro permanece y se puede admirar en la catedral de la Almudena, como el Papa de ahora también lo admiró en aquel momento. Seguidamente el padre Prevost viajó a Oropesa (Toledo), pueblo natal de san Alonso de Orozco, para participar en un congreso sobre el santo y en otra Misa de acción de gracias por su canonización, presidida por el arzobispo de Toledo. Prevost volvió a Madrid para participar en la JMJ de 2011. Como es sabido, vino en otras ocasiones a España y, de hecho, ha estado en todas las casas de agustinos en Madrid, como ya informó Alfa y Omega en los días siguientes a su elección como Sucesor de Pedro.

En Chiclayo

En el mes de septiembre de 2013 había cesado de prior general de su orden, después de dos sexenios; y cuando deseaba volver a ser misionero, como lo había sido en sus años anteriores en Perú, le sorprendió la decisión del Papa Francisco de que volviera a ser misionero en Chiclayo, pero como obispo, primero administrador de la diócesis ­—fue ordenado obispo en diciembre de 2014— y seguidamente ya como obispo diocesano en 2015. Desde 2020 fue también por un año administrador apostólico de Callao.

Otra vez Roma

Tan reciente como en enero de 2023 fue nombrado prefecto del Dicasterio para los Obispos, trasladándose entonces a la Ciudad del Vaticano. Fue creado cardenal en el consistorio del día 30 de septiembre de ese mismo año.

En la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, 14 de septiembre, además hemos recordado en la Iglesia —recordar significa «traer al corazón»— al Papa León XIV por cumplir cabalmente sus 70 años de vida —¡felicidades!—, uniéndonos a su acción de gracias a Dios; y hemos entonado la clásica oración por el Papa: «Dominus conservet eum et vivificet eum…» («El Señor lo conserve y lo vivifique»).

Pues a buen seguro el Papa León XIV en este día 19 del primer septiembre de su pontificado evocará lo vivido cerca de san Alonso de Orozco en el año 2002 en Roma, Madrid y Oropesa, igual que nosotros lo rememoramos, a la vez, a él y al santo aquí.

Y, ¿otra vez Madrid?

Confiando siempre nuestro futuro en Dios, quien es nuestro futuro, solemos refranear que «no hay dos sin tres», porque cuando algo acontece dos veces puede suceder después otra tercera. En la catedral de la Almudena han celebrado ya dos Papas: uno, Juan Pablo II en 1993; dos, Benedicto XVI en 2011; pues es legítimo desear y esperar el tres, León XIV, en el año… (los puntos suspensivos están puestos para que él mismo lo escriba).