Aprender - Alfa y Omega

Silos. 20:00 horas de un lunes. Leí el otro día que no es lo mismo hacer cosas que hacer cosas importantes. Sé que busco hacer cosas grandes sin caer en la cuenta de que las cosas importantes son las pequeñas: pequeñas cosas que hacen grandes a los hombres. Y son quizá esas pequeñas cosas las que cambian un poco el mundo porque cambian un poco mi mundo.

Estos meses estoy descubriendo la importancia de mi vida oculta. De lo que no se ve, pero que siempre está. Sé que Dios se esconde en esos pequeños grandes actos callados. Sigo arrodillado. Pero no estoy solo. Me uno a muchos. A millones que rezan desde sus casas y son portadores de ese fuego nuevo que lo cambia todo. Aunque nadie lo sepa nunca.

La gente que tanto quiero todavía se encuentra lejos. Pero mi amor no es menos profundo. Al contrario. He aprendido a decir «te quiero» de verdad. Porque no son palabras que digo: son palabras que vivo. Estos meses he aprendido a hablar desde el corazón. A quedarme con las cosas importantes y a no perderme en frivolidades. He aprendido a llenar de vida mi tiempo, escuchando a quien lo necesita. Abrazando sus miedos. Acompañando en silencio a los pies de la cruz. He aprendido a valorar la amistad como el don más preciado: la tierra en la que florece mi alma. He aprendido a acariciar lo humano. Y me he dado cuenta de que, al mismo tiempo, acariciaba a Dios con mis manos.

Pasan los días y alzo mi voz al cielo para que me oiga Dios. Quiero que sepa que nunca he perdido la esperanza. Quiero que se alegre porque sigo caminando con la cabeza bien alta y el corazón lleno. Quiero decirle que sigo soñando con una vida inmensa y con un amor más grande. Con una nueva forma de vivir, de amar, de decir «te quiero». Sueño con una nueva normalidad que hunda sus raíces en el amor. Con un abrazo nuevo, más hondo, que llegue a lo profundo del alma. Con unas palabras nuevas que llenen de esperanza. Con unos vínculos nuevos que nadie pueda romper. Vínculos forjados en el corazón de Dios. Sueño con una nueva normalidad unido a Él. Unido a todos.

Fray Ángel Abarca Alonso, OSB
Monje benedictino. Monasterio de Santo Domingo de Silos