Ana Bedia: «La OMS da 7,5 años de vida menos para quien sufre edadismo» - Alfa y Omega

Ana Bedia: «La OMS da 7,5 años de vida menos para quien sufre edadismo»

La Plataforma de Mayores y Pensionistas premió este miércoles al diario 65ymas.com, dirigido por Bedia, por promover una visión más realista, diversa y libre de estereotipos sobre los mayores

José Calderero de Aldecoa
Ana Bedia delante del logotipo de 65ymas
El periódico nació como reacción a la imagen de los mayores que se proyectaba en los medios de comunicación. Foto cedida por Ana Bedia.

—En realidad, son un periódico digital joven. Tienen siete años y ya os están premiando. ¿Qué supone este premio para ustedes? 
—Hacemos los ocho años en febrero, y aunque es verdad que ya hemos recibido otros reconocimientos, que nos premien es un honor. Lo vivimos como la confirmación de que la intuición de crear un diario digital enfocado a los mayores de 65 años —aunque también nos lee mucha gente de 50 y 55 años— fue acertada. El mensaje que transmitimos va calando poco a poco. Es un empujón grande para seguir en esta labor. Intentamos romper con los estereotipos y transmitir que el mayor no es solo dependencia. Mayor no es sinónimo de dependencia. Y estos premios es como un respaldo que agradecemos mucho.

—¿En qué contexto nació el periódico? ¿Fue una reacción a algo?
—Por circunstancias, el que terminaría siendo nuestro consejero delegado, Francisco Valle, se tenía que reunir con las asociaciones de mayores. Estas le hablaron de su preocupación por la imagen que los medios de comunicación transmitían del colectivo. Siempre aparecían sentadas en un banco, sin nacer nada, con titulares que les calificaban de clase pasiva. Desde luego, no se mostraba la heterogeneidad real. También ocurría que metían a todos los mayores en el mismo saco, como si uno de 65 tuviera los mismos intereses y particularidades que uno de 80. Así, acogiendo este reto, nació el diario. Nuestro primer presidente fue Fernando Ónega, recientemente fallecido y al que también van a premiar este jueves. Cuando se enteró del proyecto, porque tenía amistad con Francisco Valle, se quiso involucrar y se convirtió en todo un defensor de los mayores, de la revolución senior.

—¿Era de esos presidentes que bajaba a la redacción?
—Sí, sí, sí. Era un torbellino. Una maravilla. De hecho, sigue siendo el presidente in memoriam. Su ejemplo nos ha servido para hacer un trabajo periodístico de gran calidad. Lo tuvimos claro desde el principio. Queríamos que en nuestro ADN figurara el periodismo del bueno, sosegado, que le explica bien las cosas a la gente y que huye del clickbait. Nuestros lectores son muy exigentes y tratamos de contarles las cosas con la rigurosidad que se merecen.

—Si es así, son una rara avis.
—Lo que ocurre es que nos tomamos enserio a las personas mayores. La imagen que se proyecta desde los medios no puede ser la del pobrecito o la del anciano dependiente. Hay infinidad de modos de contar la ancianidad, tantos como personas. Incluso también hay cosas positivas. No hace falta sacar exclusivamente lo negativo. Hay que tener en cuenta que lo que decimos, los medios en general, cala en la gente y en los mayores, que se empiezan a autolimitar. Eso pasa mucho, actualmente, con la tecnología. «Es que yo no sé», «yo no puedo». La Organización Mundial de la Salud ha llegado a cifrar una esperanza de vida menor de 7,5 años en las personas que sufren edadismo.

—Entonces, ¿dónde ponéis el foco en vuestro trabajo diario?
—A nosotros nos interesa todo lo que interesa a los mayores, a los seniors. Pero cuando hablo de seniors lo hago con una mirada amplia. En el ámbito laboral, por ejemplo, el edadismo se puede empezar a sufrir a partir de los 45 años. ¡Cuánta gente hay de esa edad que está en el paro y sin perspectiva de encontrar nada! Nosotros les contamos los recursos a su alcance, les hablamos de la formación necesaria para reinventarse y cosas así. Al final, nos interesa todo lo que les preocupa a los mayores y nos centramos en denunciar todos los tipos de edadismo.

—Le pregunto acerca de la administración. ¿Notáis sensibilidad para con los problemas de los mayores? ¿Cómo trata España a sus mayores?
—Desde la pandemia parece como que todo el mundo se dio cuenta de que estaban los mayores, Pero nos fuimos como sociedad a esa parte paternalista, de protección, no de empoderamiento o valoración. Las administraciones ahora se empiezan a dar cuenta y eso ayuda a que vaya calando el mensaje en la sociedad.