Acompartir abre puntos de recogida en toda España: «El problema de las ONG pequeñas se ha solucionado»
Una de las fundadoras del banco de productos, Leticia López-Cotelo, valora especialmente el hecho de que una mayor red de puntos de recogida les permite estar más cerca de las Cáritas diocesanas y parroquiales
Acompartir es un banco de productos que trabaja para reducir el desperdicio y canalizar recursos hacia quienes más lo necesitan. Recientemente han comunicado sus cifras de 2024 y el resultado refleja el enorme impacto en la lucha contra la vulnerabilidad social. Durante el año pasado, este banco de productos solidario distribuyó 1,7 millones de artículos no alimentarios valorados en 8,5 millones de euros. Estas donaciones han permitido a 680 ONG aliviar la pobreza de más de 200.000 personas en situación de exclusión social.
«Ha sido un gran año. Estamos muy contentos». Sobre todo, porque «hemos podido abrir un punto de recogida en todas las provincias de España», explica a Alfa y Omega Leticia López-Cotelo, una de las fundadoras de la iniciativa. Esta acción «ha permitido a las ONG más pequeñas poder recoger los productos más cerca». Hasta ahora, las empresas tenían que trasladarse hasta el almacén que Acompartir tiene en Illescas, pero las entidades sociales más pequeñas no siempre podían. Ahora «ese problema se ha solucionado» lo que ha permitido a banco de productos poder ayudar a más personas.
En este sentido, López-Cotelo valora especialmente el hecho de que una mayor red de puntos de recogida les permite estar más cerca de las Cáritas diocesanas y parroquiales. «Estamos haciendo un trabajo para que nos conozcan todas y se puedan sumar a nuestra red de distribución de productos no alimentarios», detalla. La fundadora está convencida de que Acompartir puede ser un gran aliado de las Cáritas a la hora de desarrollar sus proyectos.
Acompartir actúa como intermediario para la obtención de bienes no alimentarios, como productos de higiene personal, artículos de limpieza, utensilios para el hogar, ropa o electrodomésticos, entre muchos otros, donados por diversas empresas y los distribuye a una red de organizaciones benéficas. Además, garantiza que estos productos no sean reintroducidos en el mercado y se asegura de que lleguen a quienes más los necesitan a través de una estricta política que permite medir la trazabilidad de cada una de las donaciones. Entre los beneficiarios de Acompartir se encuentran organizaciones como Cáritas, Fundación Madrina, Cesal, Bokatas, Rescate o A la Par, entre una red de 680 entidades sin ánimo de lucro que atienden a colectivos vulnerables muy diversos.
Con esta labor, el banco de productos tiene un gran impacto en los distintos sectores económicos y sociales. «La destrucción de productos, por ejemplo, tiene un coste económico para las empresas». Además, «el impacto ambiental de destruir cosas como las que distribuimos —desde lavadoras, hasta tornillos, pañales, insecticidas o todo tipo de productos de higiene— es enorme». Por contra, «nosotros lo que hacemos no es darle una segunda oportunidad, sino darles una primera oportunidad, darles vida. Son cosas que no han sido vendidas o utilizadas anteriormente». De esta forma, «conseguimos que las empresas no tengan que gastar dinero en destruir los productos y evitamos el coste medioambiental». Además, «hay que tener en cuenta que las donaciones tienen desgravación fiscal y un evidente beneficio social».
Por otro lado, las ONG «no tienen que gastar dinero en adquirir todos esos productos, sino que nosotros se los entregamos gratis». Así, «pueden dedicar esos fondos a otras necesidades». Por último, «las personas necesitadas se benefician de todas estas cosas, que de no existir Acompartir acabarían en la basura».