A las puertas del Domingo del Mar y con crisis en Ormuz, Czerny alerta de que «la humanidad depende del mar» - Alfa y Omega

A las puertas del Domingo del Mar y con crisis en Ormuz, Czerny alerta de que «la humanidad depende del mar»

El cardenal denuncia que, fruto de la geopolítica, los marineros viven «marcados por la tensión, la inseguridad, la guerra y el miedo». Un barco no debe ser «lugar de aislamiento»

Rodrigo Moreno Quicios
Embarcaciones en el estrecho de Ormuz visto desde Musandam, Omán, el 15 de junio de 2026. Foto: OSV News / Reuters

El próximo 12 de julio se celebra el Domingo del Mar, este 2026 bajo el lema Más allá de los bienes y el comercio. El cardenal Michael Czerny, prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, señala en un mensaje para la ocasión que «la crisis del Estrecho de Ormuz ha recordado al mundo la profunda dependencia de la humanidad del mar y de quienes trabajan en él».

El purpurado de origen checo recuerda que marineros, pescadores, estibadores son valiosos «no solo por el trabajo que realizan o las mercancías que transportan sino como personas creadas a imagen y semejanza de Dios y dotadas de una dignidad inviolable». Y, saliendo en su defensa, denuncia que muchos trabajadores «siguen enfrentando crecientes incertidumbres y dificultades» en un entorno que está «cada vez más marcado por la tensión, la inseguridad, la guerra y el miedo». Protesta además contra la situación de los tripulantes que «se han visto afectados recientemente por conflictos armados que, de hecho, los han confinado a bordo». Aparte de sufrir escasez de alimentos, tienen «temor por sus vidas».

Aislamiento y recortes

Czerny diagnostica además que, es este época de presunta «mayor comunicación digital», en realidad muchos marineros «experimentan un aislamiento cada vez más profundo», pues la codicia provoca que tengan «tripulaciones más pequeñas, períodos de descanso más cortos en tierra y horarios de trabajo agotadores».

El cardenal Michael Czerny es prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral. Foto: CNS / Lola Gomez

Frente a este escenario, el cardenal reivindica el valor humano de la vida marítima. A su juicio, un barco nunca debe «convertirse en un lugar de aislamiento silencioso o indiferencia». Al contrario, puede ser «un testimonio vivo de que personas de diferentes naciones, culturas y religiones aún son capaces de fraternidad, solidaridad, respeto mutuo e interdependencia pacífica».

Los océanos «no son meras rutas comerciales»

El prefecto de Servicio del Desarrollo Humano Integral recuerda que los océanos «no son meras rutas comerciales ni fuentes de riqueza económica, sino que forman parte de la creación de Dios». No obstante, «sufren cada vez más la contaminación, la explotación, la degradación ambiental y las consecuencias de la actividad humana irresponsable». Reivindica por tanto que «el cuidado del mar nunca puede separarse del cuidado de la persona humana» y que no es incompatible con «defender la dignidad y la seguridad de estos trabajadores» sino que suponen dos «aspectos de un único compromiso moral con el bien común»

Un portaviones estadounidense en el Océano Índico. Foto: CENTCOM EN X

Por último, recuerda a «todos los marineros, pescadores, trabajadores marítimos y navegantes de aguas interiores que no están olvidados, que son apreciados y que nunca están solos».