Julio Casanova: «Las hermandades ya somos iguales, estemos en el centro o en barrios» - Alfa y Omega

Julio Casanova: «Las hermandades ya somos iguales, estemos en el centro o en barrios»

Nos trasladamos a uno de los barrios más populosos de la capital, para conocer a una hermandad —la última erigida por el cardenal Rouco— que celebra este año el décimo aniversario de la hechura de sus titulares. Conocemos a la Hermandad del Perdón de Puente de Vallecas a través de su hermano mayor

Jose Ignacio González Guerra
Los titulares de la hermandad en una procesión por el barrio de Vallecas. A la derecha: Julio Casanova
Los titulares de la hermandad en una procesión por el barrio de Vallecas. A la derecha: Julio Casanova. Fotos: Hermandad del Perdón.

—Cuando en el año 2009 llegó la cruz de la JMJ a Vallecas, ¿podían imaginar que aquello terminaría siendo el germen de una hermandad penitencial? 
—La verdad es que ninguno nos lo podíamos imaginar. De todos los que nos conocimos en aquel entonces y la fundamos, yo era el menos confiado. Creo que la persona que más interés mostró fue el párroco, José Manuel Horcajo. Si no hubiera sido por él, nunca se hubiese fundado El Perdón.

—Durante este curso pastoral están celebrando el décimo aniversario de la hechura de los Sagrados Titulares. ¿Qué ha cambiado en la hermandad desde aquel momento?
—Nuestra hermandad (como pasa con otras de otros barrios) ya es una más de la nómina de hermandades que configuran la Semana Santa de Madrid. En 2016 todavía había una gran diferencia, una especie de techo de cristal que separaba a las hermandades del centro de Madrid y a las de los barrios. Actualmente ya no es así, somos todas iguales, estemos en el centro o en un barrio, o acumulen siglos de historia o apenas unos años. 

—Este paso cuenta con una distribución casi única en la Semana Santa madrileña, al contar con ambos titulares en uno mismo. ¿Qué esperan que comprenda quien contempla esa escena por primera vez, incluso si no conoce la fe cristiana?
—Mirando a nuestros titulares recordaba las palabras de Ana Catalina Emmerich en La amarga Pasión de Cristo: «María le pedía interiormente que la dejara morir con Él. El Salvador la miró con una ternura inefable». Creo que esta frase define perfectamente lo que representa nuestro paso y lo que me gustaría que percibieran los que lo ven por primera vez: una madre llena de dolor que ve como su hijo va a morir y el Hijo que, siendo Dios y Hombre al mismo tiempo, la consuela no solo a Ella, sino a todos los que se acercan a contemplarle.

—San Ramón Nonato, la parroquia que es la sede canónica de la hermandad, está íntimamente ligada al barrio y a su realidad social, y ustedes colaboran en la respuesta a necesidades concretas de sus vecinos. ¿Qué lugar ocupa la caridad cuando no hay pasos en la calle ni cultos extraordinarios?
—La hermandad está integrada en la vida de la parroquia puesto que presta ayuda, no solo a otras hermandades de la parroquia, sino a otros grupos y realidades parroquiales. Muchos miembros de la hermandad, además, son catequistas o voluntarios en el comedor social San José. Por otro lado, la hermandad está presente en el barrio, llevando a cada casa la devoción al Cristo del Perdón ya  la Virgen de la Misericordia y mostrándose cercana ante los vallecanos e incluso con el equipo del barrio, al que acompañó en la celebración de su centenario.

—Celebrar el décimo aniversario de la hechura de las imágenes invita a mirar atrás, pero también a preguntarse qué queda por construir. Como hermano mayor, ¿qué le gustaría que fuera distinto dentro de otros diez años y qué tendría que suceder para que la hermandad siguiera creciendo sin perder su identidad ni su vínculo con Vallecas?
—En primer lugar, espero que dentro de diez años haya habido un relevo en el gobierno de la hermandad y muchos de los chavales de nuestro Grupo Joven lleguen, en un futuro no muy lejano, a ocupar posiciones de responsabilidad en nuestra corporación. Dicho esto, queda mucho por construir y por hacer. Pienso que ninguno de los que estamos ahora llegaremos a vivir el día en el que podamos decir: «Ya está todo hecho». Cuanto más tiempo pase y más años cumpla la hermandad, más proyectos e iniciativas surgirán. Me alegra pensar que todos los proyectos en los que nos hemos metido hasta ahora se han llevado a cabo con éxito, por lo que confío en que la hermandad seguirá creciendo, ampliando su patrimonio material e inmaterial, porque tan importante es enriquecer de forma material a la hermandad como cuidar al capital humano, el más importante sin duda.

En breve
Nombre:

Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo del Perdón y María Santísima de la Misericordia.

Año de fundación:

2010.

Carácter:

Penitencia.

Titular:

Santísimo Cristo del Perdón y María Santísima de la Misericordia.

Nº de hermanos:

146.

Sede:

Parroquia San Ramón Nonato.

Escudo de la Hermandad del Perdón