Los madrileños responden al accidente de tren de Urda con 4.100 donantes de sangre
Isabel Díaz Ayuso califica la movilización como «impresionante» y la gerente del Centro de Transfusión regional como «masiva». Son tantos que deben dosificarse
La Comunidad de Madrid vivió el pasado miércoles una gran jornada de solidaridad tras el llamamiento urgente a donar sangre realizado después del accidente ferroviario de Urda. Un total de 4.100 ciudadanos acudieron a los distintos puntos de extracción habilitados en la región, según el balance de la Consejería de Sanidad.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, agradeció públicamente la movilización ciudadana y calificó de «impresionante» la respuesta. Por su parte, la gerente del Centro de Transfusión regional, Luisa María Barea, destacó la participación «masiva» y señaló que las donaciones permiten responder a las necesidades sanitarias inmediatas y mantener las reservas en una situación adecuada.
Tantos donantes que hay que dosificarlos
El llamamiento se dirigió especialmente a los grupos sanguíneos 0+, 0-, A+, A- y B-, cuyas reservas necesitaban refuerzo antes del siniestro. Miles de personas acudieron a los hospitales, al Centro de Transfusión de Valdebernardo y a las unidades habilitadas para la extracción.

La respuesta superó ampliamente las necesidades habituales del sistema sanitario madrileño, que requiere alrededor de 900 donaciones diarias para atender la actividad hospitalaria. La participación fue tan elevada que las autoridades pidieron a quienes todavía quieran colaborar que pospongan su donación a los días siguientes con el objetivo de mantener las reservas en niveles adecuados durante las próximas jornadas. La sangre tiene una vida útil limitada y los hospitales necesitan disponer de ella de manera continuada, por lo que repartir las aportaciones en el tiempo resulta fundamental.
Estallido en redes sociales
Es también llamativo que, como en este momento muchos docentes están movilizados en una huelga indefinida por la Educación, aquellos desplegados en la Dirección de Área Territorial Madrid-Sur, en Leganés, se desplazaron hasta el Hospital Severo Ochoa, animaron a participar a la ciudadanía general en estas donaciones a través de redes sociales y compaginaron sus reivindicaciones con la solidaridad hacia las víctimas del accidente ferroviario.
«Ayer por la tarde fui al Hospital Gregorio Marañón y me tuve que volver porque había una oleada de gente impresionante», nos cuenta Sonia Rodríguez, una de las madrileñas que se acercó el miércoles a donar.
«Fíjate que tuve el corazón encogido todo el día, pero salí maravillada por la solidaridad de los españoles», nos confía.
A la mañana del día siguiente, ya este jueves, ha regresado al hospital «y a las 8:30 horas ya estaba ahí». Aparte de la casualidad de que su puesto tenía el número 33, «como la edad de Cristo» y que «me hicieorn un montón de daño porque tuvieron que cambiar las agujas», insisite en que «mi conciencia y mi corazón ma han dicho que tenía que ayudar».