Portavoz de la Iglesia: «Un cierre general de Cisjordania castigaría a todos por los actos de unos pocos»
El cierre «total» e indefinido de Cisjordania ordenado por Netanyahu impide a miles de familias recibir ingresos e imposibilita la labor de los colegios cristianos y de Cáritas, asegura Farid Jubran, del Patriarcado Latino de Jerusalén
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha ordenado el cierre «total» e indefinido de Cisjordania a partir de este viernes tras un ataque a tiros perpetrado por palestinos contra israelíes cerca de Hebrón. Se trata de una medida criticada por la Iglesia de Tierra Santa.
En declaraciones a Alfa y Omega Farid Jubran, portavoz del Patriarcado Latino de Jerusalén, ha condenado «el ataque de hoy cerca de Hebrón», al sur de Cisjordania. El tiroteo se produjo esta mañana en el cruce de Judea, cerca de Hebrón.
Según una fuente militar israelí consultada por EFE, los atacantes llegaron armados con un fusil M16 y una pistola, con los que abrieron fuego contra varios israelíes en el lugar. Los soldados israelíes abatieron a dos de ellos, y el Ejército, según sus portavoces, continúa la búsqueda de posibles implicados. Los servicios de emergencias israelíes atendieron a cinco heridos: dos en estado crítico, uno con heridas moderadas y otros dos leves, trasladados a hospitales de Jerusalén.
Maestros católicos y Cáritas, paralizados
Sin embargo, Jubran señala que «un cierre general de Cisjordania, si se impone, castigaría a toda una población por los actos de unos pocos». En un comunicado en sus canales, Netanyahu ha informado de que «he dado instrucciones a las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel) y a las fuerzas de seguridad para que procedan de inmediato a cercar la ciudad de Hebrón y se preparen para un cierre total de toda la región de Judea y Samaria, con efecto a partir de hoy».

«Perseguiremos a los terroristas de Hamás y a quienes los envían: en cualquier lugar y en cualquier momento. No tienen dónde esconderse», agregó Netanyahu. En un mensaje posterior, el Ejército israelí informó de que sus soldados y agentes de la Policía de Fronteras habían iniciado operaciones ofensivas en Hebrón y en otras zonas de Cisjordania y estaban operando «en las viviendas de los terroristas y de otros sospechosos».
El comunicado no precisa cuánto tiempo durará el cierre, por lo que todavía no está claro su alcance sobre los desplazamientos de la población palestina. Durante el tiempo que dure, uno de los principales impactos, según el portavoz del Patriarcado Latino de Jerusalén, es que «miles de familias perderían sus ingresos diarios».
סיימתי כעת הערכת מצב עם שר הביטחון, הרמטכ״ל, ראש השב״כ, ראש המל״ל ומפקד פיקוד המרכז. אני משבח את לוחמינו הגיבורים שפעלו בנחישות ומנעו פיגוע גדול ומאחל החלמה מהירה לפצועינו. הנחיתי את צה״ל וכוחות הביטחון להטיל כתר מיידי על העיר חברון ולהיערך לסגר מלא על כל יהודה ושומרון החל מהיום. כוחותינו פועלים בכוחות מוגברים לסיכול הטרור ומבצעים גלי מעצרים נרחבים. אנו נרדוף את מחבלי החמאס ושולחיהם בכל מקום ובכל זמן. אין לכם מקום מסתור.
— Benjamin Netanyahu – בנימין נתניהו (@netanyahu) October 23, 2026
Se trata de personas que viven en los territorios palestinos pero trabajan o bien en Israel o bien en otras zonas palestinas para llegar a las cuales tienen que cruzar territorio israelí. «Nuestras propias instituciones estarían directamente afectadas», prosigue Jubran. «Los profesores de nuestros colegios, el personal de Cáritas y potencialmente también los sacerdotes serían incapaces de llegar a aquellos a los que sirven».
Sin la fiesta de la patrona
Otra muestra del impacto del cierre la ofrece Miguel Pérez, sacerdote español que ejerce en Nablús. Cuando se toman estas medidas totales o parciales, «nos afectan porque incluso para celebraciones religiosas sencillas tenemos que estar siempre cambiando los planes a última hora y hasta teniendo que cancelarlas en muchas ocasiones».

Por ejemplo, en este caso «esta tarde teníamos una conferencia de un obispo auxiliar y vamos a tener que hacerla online». Además, su comunidad había conseguido permiso para estar todo el domingo en territorio israelí cerca de Jerusalén para celebrar la fiesta de Nuestra Señora de Palestina. «Con esto, no sabemos qué va a pasar».
Todo esto lleva a Farid Jubran, el portavoz del Patriarcado Latino de Jerusalén, a reivindicar que «las medidas colectivas no traen seguridad. Profundizan las dificultades y la frustración».