León XIV: la pena de muerte es «inadmisible»
El Papa León XIV reafirma el rechazo de la Iglesia católica a la pena de muerte, recordando que el bien común puede «salvaguardarse sin recurrir a la pena capital»
El Papa León XIV ha publicado este sábado en su cuenta oficial de X que la Iglesia católica considera la pena de muerte «inadmisible porque constituye un ataque a la inviolabilidad y la dignidad de la persona».
En una publicación difundida con motivo de la Jornada Mundial contra la Pena de Muerte, el Papa señaló que se puede hacer justicia y salvaguardar el bien común de la humanidad sin recurrir a la pena capital.
The death penalty is inadmissible because it is an attack on the inviolability and dignity of the person. The common good can be safeguarded and the requirements of justice can be met without recourse to capital punishment: effective systems of detention have been developed that protect citizens while at the same time do not completely deprive those who are guilty of the possibility of redemption. #NoDeathPenalty
— Pope Leo XIV (@Pontifex) October 10, 2026
Afirmó que es posible mantener a los delincuentes bajo custodia de forma eficaz para proteger a los ciudadanos, al tiempo que se ofrece a los culpables la posibilidad de redención.
«La pena de muerte es inadmisible porque atenta contra la inviolabilidad y la dignidad de la persona. El bien común puede protegerse y los requisitos de la justicia pueden salvaguardarse sin recurrir a la pena capital: ya se han desarrollado sistemas penitenciarios eficaces que protegen a los ciudadanos y, al mismo tiempo, no privan por completo a los culpables de la posibilidad de redimirse. #NoDeathPenalty», escribió el Papa León.
Declaraciones de Parolin
La publicación del Papa se produjo un día después de que el cardenal Secretario de Estado Pietro Parolin y el presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos hicieran declaraciones en contra de la ejecución pública prevista de Nidal Hassan.
Hassan fue condenado por matar a 13 personas y herir a otras 32 en Fort Hood en noviembre de 2009. Un tribunal militar lo condenó a muerte en 2013. El jueves, el Pentágono anunció que su ejecución por fusilamiento estaba prevista para el 3 de diciembre de 2026, aunque nuevos procedimientos legales podrían retrasarla.
En declaraciones a los periodistas el viernes, el cardenal Parolin afirmó que los planes de retransmitir la ejecución en directo eran inaceptables. «Es verdaderamente incomprensible que alguien quiera recurrir a este método en los tiempos que vivimos», afirmó. «No sé con qué propósito. Sin duda, es inaceptable convertir la muerte en un espectáculo. Por muy culpable que sea la persona, hay otras formas». Reiteró que la pena de muerte «es incompatible con la dignidad humana y no sirve como medida disuasoria».