El día en que murieron los dioses - Alfa y Omega

El día en que murieron los dioses

Ricardo Ruiz de la Serna
'Triunfo de la religión cristiana', de Tommaso Laureti. Techo de la Sala di Constantino, Palacio Apostólico, Ciudad del Vaticano.
Triunfo de la religión cristiana, de Tommaso Laureti. Techo de la Sala di Constantino, Palacio Apostólico, Ciudad del Vaticano. Foto: Wikimedia Commons / Michal Osmenda.

Alejandro Rodríguez de la Peña es catedrático de Historia Medieval en la Universidad CEU San Pablo y, por lo tanto, compañero además de amigo. Vaya, pues, por delante la advertencia de que he leído El día en que murieron los dioses. El triunfo del cristianismo en Roma con la doble mirada de quien conoce al autor y ha seguido de cerca su obra.

Rodríguez de la Peña ha acometido un empeño formidable: acerca al lector de nuestro tiempo el complejo periodo de la Antigüedad tardía, el fin del paganismo y el triunfo del cristianismo en Roma. En un tiempo neopagano como el que vivimos, el libro resulta de una pertinencia evidente. Tomando como punto de partida a Nietzsche, el autor nos lleva hasta Plutarco y ahí comienza un recorrido deslumbrante por la civilización romana en que los viejos dioses iban en declive y la fe de los cristianos se extendía. Este es un primer nivel de lectura interesantísimo: la interacción entre el testimonio de los mártires, la doctrina de los Padres, los filósofos y los teólogos y una Iglesia que salía de las catacumbas al foro y al ágora. No es exagerado, como hace el autor, hablar de una «revolución cristiana» que no rompía con todo, pero todo lo renovaba a través del testimonio, la compasión y un pensamiento que combinaba lo mejor de Jerusalén, Atenas y Roma.

De los cuatro grandes capítulos en que se divide el libro, que suma 424 páginas incluidas la introducción y las notas bibliográficas, no hay un solo epígrafe que resulte redundante, aburrido ni previsible. Desde el papel de la magia, la hechicería y la brujería hasta la cultura de la violencia en Grecia y Roma, asistimos al inicio de esa transformación definitiva que el cristianismo produjo en el imperio tanto en Occidente como en Oriente. Todo el libro rebosa de una sana erudición que ilumina sin deslumbrar. No faltan los clásicos de los estudios antiguos y medievales y abundan las referencias a fuentes primarias. El autor tiene el mérito de seleccionar la cita justa para sintetizar un problema o una situación. Sirva de ejemplo esta a propósito de la crueldad en el mundo pagano y la atrocidad de la crucifixión. Habla san Ignacio de Antioquia, condenado en tiempos de Trajano a ser devorado por las fieras en el Coliseo de Roma: «Fuego y cruz, manadas de fieras, rotura de huesos, quebrantamiento de miembros, trituración de todo el cuerpo y tormentos del Diablo vengan a mí, con tal solamente que yo alcance a Jesucristo». Era comprensible que los paganos se escandalizasen ante los cristianos.

Se trata, en fin, de un libro magnífico para comprender los desafíos que afrontó la Iglesia no sólo para sobrevivir, sino para vencer al paganismo. Leyendo este libro comprendemos cómo fue que las puertas del infierno no prevalecieron.

El día en que murieron los dioses
Autor:

Alejandro Rodríguez de la Peña

Editorial:

La Esfera de los Libros

Año de publicación:

2026

Páginas:

424

Precio:

23,90 €

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