Acaba de llegar a las librerías Amar para siempre. La insolencia de vivir a contracorriente, el último libro de David Cerdá, príncipe de los ensayistas de España. Llega con un título desafiante y, si se trata de desafío e insolencia, un lector como yo no puede faltar a la cita. Cerdá se atreve con el tema del fracaso amoroso y afirma valeroso que no solo se puede amar para siempre, sino que el tema es «eminentemente filosófico, porque la filosofía es un saber de saberes que todo lo integra, psicología, sociología, música, literatura, biología, cine, historia y un largo etcétera y esa es, me parece, la única manera de aproximarse a lo complejo: desde una gozosa polifonía». Este libro es, pues, una gozosa polifonía sobre el amor.
En 22 capítulos más prolegómeno, coda, bibliografía, filmografía y playlist, el autor reflexiona acerca de la necesidad de compañía, el «imposible empeño de quererse», la fidelidad, la naturaleza, la libertad, el «mercantilismo amoroso», la generosidad, la «tinderización» del amor, el sexo, la ternura y la complicidad, la «media naranja», la «cardiopatía del crush» y otros muchos temas que invitan a la reflexión, la sonrisa y la esperanza. He aquí un elemento crucial: la esperanza. Cerdá razona no solo que el amor para siempre es posible, sino que su ausencia —tantas veces cantada en nuestro tiempo y celebrada como una liberación— está en la raíz de muchos de los males contemporáneos, empezando por la soledad no deseada y terminando por el vacío y el abandono.
El libro tiene frases de una lucidez deslumbrante: «Unirse por amor y no por interés fue una idea que impulsaron los pobres, esto es, quienes no tenían nada que perder en cuanto a un mal enlace». Analizando ciertos anuncios de servicios por internet, Cerdá observa que «hay muchos que viven de organizar adulterios […] La infidelidad se vende como un derecho y además como un premio: la recompensa del directivo o la emprendedora que lo dan todo por que siga girando la rueda del comercio y merecen, en consecuencia, que esa misma rueda los retribuya con placeres escapistas y desculpabilizados». Estudiando la mercantilización de las relaciones, apunta que«hoy ya no es tanto cuestión de querer como de demostrar que uno vale lo suficiente como para que lo quieran; que el producto que se ofrece es digno de un trueque justo con el otro pack personal que se obtiene a cambio».
Pródigo en referencias, Cerdá ha escrito un libro rebosante de erudición e inteligencia que hará las delicias de quienes andan enamorados, de quienes aman día a día y de quienes buscan un amor que no caduque como los yogures. Es una obra magnífica. No dejen de leerla.
David Cerdá
Rialp
2026
296
19,90 €