Eutanasian a un niño de dos años en Países Bajos
El menor sufría graves daños cerebrales, parálisis cerebral, problemas de visión y epilepsia y sus padres pidieron a los médicos que pusieran fin a su vida ante un sufrimiento que consideraban insoportable
Países Bajos ha confirmado esta semana de manera oficial el primer caso comunicado de eutanasia a un niño de dos años. En 2024 entró en vigor la regulación que contempla esta posibilidad en situaciones médicas excepcionales, a finales de junio se dio la primera noticia oficial y ahora se han dado por primera vez los detalles del caso.
El menor falleció después de que sus padres y los médicos concluyeran que sufría de manera insoportable y sin perspectivas de mejoría. La comisión encargada de revisar el caso consideró asimismo que el médico ha actuado conforme a los criterios legales exigidos.

El niño había nacido prematuramente, a las 26 semanas de gestación, y sufrió posteriormente graves complicaciones. Una resonancia magnética mostró una extensa lesión cerebral que le ha provocó una parálisis cerebral espástica y una grave discapacidad visual. A los ocho meses se le diagnosticó además un síndrome epiléptico infantil con crisis frecuentes y difíciles de controlar.
Ante el empeoramiento de la situación, los padres pidieron al médico que pusiera fin a la vida de su hijo. La decisión se estudió dentro del equipo médico y se realizó después de administrar al niño sedación mediante un tratamiento intravenoso.
Pendiente resbaladiza y reprobable
Para el Observatorio de Bioética de la Universidad Católica de Valencia, esta extensión de la aplicación de la eutanasia a menores de edad «es una consecuencia de la pendiente resbaladiza que acompaña a la instauración de las legislaciones eutanásicas en los países donde se aprueban», ha dicho en un comunicado.
Asimismo, «provocar la muerte de un paciente, en lugar de acompañarlo en su enfermedad suministrándoles los cuidados que necesita, es un acto bioéticamente reprobable sin paliativos». En este sentido, «cualquier intento de justificación basado en una falsa compasión debe descartarse por atentar contra el primero de sus derechos, que es el derecho a la vida».