Getafe determina que los Hermanos del Amor Misericordioso continúen su «eventual vocación a la vida religiosa» de manera «personal e individual»
Los seminaristas podrán continuar dicho discernimiento en sus respectivos seminarios o, si así lo consideran oportuno, incorporándose a un instituto de vida religiosa o a otra forma de vida consagrada legítimamente reconocida por la Iglesia
Tras un tiempo prolongado de reflexión y acompañamiento, el Obispo de Getafe, Ginés Garcia Beltrán, ha comunicado lo siguiente en referencia a los Hermanos del Amor Misericordioso:
– La diócesis de Getafe viene acompañando desde el año 2008 a un grupo de jóvenes en su proceso de discernimiento vocacional con vistas a una posible constitución como familia religiosa bajo el nombre de «Hermanos del Amor Misericordioso».
– Durante estos años, algunos de sus miembros han recibido la ordenación diaconal y presbiteral y ejercen actualmente diversos ministerios pastorales en la diócesis.
– Tras un tiempo prolongado de reflexión y acompañamiento, el Obispo de Getafe ha comunicado a los sacerdotes, diáconos y seminaristas vinculados a este itinerario vocacional que, en adelante, el discernimiento sobre una eventual vocación a la vida religiosa deberá realizarse de manera personal e individual.
– Los seminaristas podrán continuar dicho discernimiento en sus respectivos seminarios o, si así lo consideran oportuno, incorporándose a un instituto de vida religiosa o a otra forma de vida consagrada legítimamente reconocida por la Iglesia. Por su parte, los ministros ordenados continuarán este proceso desde el ejercicio de los ministerios pastorales que les han sido encomendados en la diócesis.
– Esta decisión no supone un juicio negativo sobre la autenticidad del deseo manifestado por los interesados de vivir una vocación religiosa. Al contrario, se reconoce y valora dicho deseo, considerando oportuno que, en esta nueva etapa, cada uno pueda discernir personalmente cuál es la forma concreta en la que el Señor le llama a vivir los consejos evangélicos, la vida fraterna en comunidad y una regla de vida estable.
– Los diáconos que se encuentran en camino hacia el presbiterado recibirán la ordenación sacerdotal en el momento oportuno, una vez reunidas las condiciones requeridas por el derecho de la Iglesia, y posteriormente recibirán el correspondiente encargo pastoral en la diócesis (cf. CIC, c. 1030).
– La diócesis les ofrece el acompañamiento humano y pastoral que puedan necesitar y pone a su disposición espacios de escucha, acogida y apoyo.