Iván Vélez ha publicado en Ediciones Encuentro un libro lúcido, necesario y doloroso; un ensayo histórico que aúna el espíritu divulgativo con la erudición y el rigor universitarios. Conocemos al autor por su extensa obra histórica, entre la que destaca Nuestro hombre en la CIA, publicado en esta misma editorial, y no defrauda el libro que ahora nos ocupa, en el que somete a cuestión «los relatos complacientes que han consagrado el régimen nacido de la Transición y de la Constitución de 1978».
Así, Vélez se pregunta si es cierto que el pueblo español decidió su destino político o si la Transición fue más bien obra de las élites políticas y económicas que actuaban «bajo presiones internas y externas» y emplearon una «ingeniería institucional» para desmantelar el régimen nacido después de la guerra civil española.
A lo largo de once capítulos y una introducción, Vélez repasa los distintos aspectos de un proceso político sobre los que necesitamos reflexionar como sociedad. Desde los golpes de Estado —así, en plural, ya verán por qué— hasta la acción exterior del Estado y la diplomacia, no hay mirada que Vélez hurte ni ciegue. Todas ellas arrojan luz —aunque a veces nos duela mirarla— sobre los acontecimientos de la España actual. Por ejemplo, dedica unas páginas a las amnistías remontándose a la del 15 de abril de 1931, de la que se beneficiaron los condenados por «delitos públicos y de imprenta» y que se hizo extensiva a «los casos que todavía estaban judicializados». De la mano de las amnistías recuerda la violencia política en la España contemporánea y, especialmente, el terrorismo de la ETA, el GRAPO, el Batallón Vasco Español (BVE), la Alianza Apostólica Anticomunista (AAA) y, por supuesto, los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL). No se suele recordar la violencia en la Transición y en los años posteriores a ella. Otro capítulo interesante es el dedicado al sindicalismo y al trabajo. Desde 1975, el empobrecimiento de los trabajadores españoles es una realidad incontestable.
En un libro sobre la Transición no podía faltar una referencia a la cuestión de las Fuerzas Armadas y la entrada de España en la órbita atlantista desde 1952, año en que comenzaron las negociaciones para el establecimiento de bases estadounidenses en suelo español. Sin esa clave, es difícil comprender los acontecimientos que condujeron a la entrada de España en la OTAN y la reconfiguración del papel internacional que había venido desempeñando. Está escrito en un tono frío. Los hechos se van desgranando de modo que hablan por sí solos y dejan al descubierto el revés de la trama.
Iván Vélez
Encuentro
2026
244
21 €