El Papa recuerda la masacre de Haití: 47 asesinados en una noche - Alfa y Omega

El Papa recuerda la masacre de Haití: 47 asesinados en una noche

Durante el rezo del ángelus en Castel Gandolfo, León XIV también ha pedido generosidad para Nepal tras el aluvión

Ángeles Conde Mir
El Papa se despide de los fieles de Castel Gandolfo. Foto: OSV News photo/Simone Risoluti, Vatican Media
El Papa se despide de los fieles de Castel Gandolfo. Foto: OSV News photo/Simone Risoluti, Vatican Media

Ha sido el último ángelus veraniego del Papa León XIV en Castel Gandolfo. Por eso, el Pontífice no ha querido pasar la ocasión sin dar las gracias a cuantos han posibilitado su seguridad en estos días y también la de los peregrinos. León XIV ha devuelto a las Villas Pontificias su categoría de «Vaticano 2», como las definía Juan Pablo II.

Nepal y Haití
En sus llamamientos tras la oración mariana, el Papa ha lamentado, como hiciera en un telegrama, el terrible aluvión de Nepal: «Recemos por quienes han perdido la vida, los heridos y los desaparecidos, por las familias y por los equipos de rescate. Que la generosidad de todos pueda contribuir a aliviar el sufrimiento y a hacer llegar la ayuda necesaria a la población». A través de la Limosnería apostólica, el Pontífice ha enviado una primera dotación económica de emergencia.

En su recorrido por las desgracias del mundo, también se ha detenido en Haití. Normalmente, las noticias sobre este país, prácticamente sumido en el caos, no son precisamente noticia. Pero al Papa no le ha pasado por alto la terrible masacre que una banda criminal perpetró entre el 23 y el 24 de agosto. Irrumpieron en la localidad de Kenscoff, cerca de Puerto Príncipe, y asesinaron en una sola noche a 47 personas. Algunas de ellas estaban refugiadas en una parroquia protestante.

Los criminales además se llevaron a varios rehenes. «Expreso mi solidaridad y la oración con las víctimas y sus familiares, y pido que se libere sin demora a todos los rehenes. Dirijo un sincero llamamiento a todos los responsables para que se comprometan de forma concreta a garantizar la seguridad de la población y a poner fin a toda forma de violencia», ha pedido el Papa.

El agua viva de la paz de Dios
Además, ha insistido en su llamamiento a la paz y la justicia citando a san Agustín: «San Agustín, cuya memoria hemos celebrado estos días, decía que la paz es semejante a aquel pan que se multiplicaba en las manos de los discípulos del Señor cuando ellos lo partían y repartían. Que aumenten en el mundo aquellos que, con valentía, parten y reparten el pan de la paz, superando las divisiones, promoviendo la justicia y practicando el perdón, por el bien de todos».

Y ha recordado que el martes se celebra la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación. Ha invitado a rezar y a actuar «para que podamos convertirnos en canales del agua viva de la paz de Dios, que refresca nuestro mundo herido».

Rezar aun cuando el corazón está confuso
Antes de la oración mariana, León XIV ha animado a ser fieles al Señor aunque no sea siempre fácil entender y aceptar sus caminos. «Entonces las tentaciones son, contra toda lógica de fe, pensar que sea el Señor el que se equivoca o, peor aún, el que no nos escucha o no se interesa por nosotros», ha explicado. Para afrontar esa situación, León XIV ha puesto como modelo a Pedro. El apóstol enseña que no hay que interrumpir el diálogo con Dios, sino manifestarle la dificultad que encontramos. Y la segunda enseñanza es no juzgar su forma de obrar.

«Pidamos entonces al Señor que también nosotros tengamos en nuestra vida de fe y en nuestra oración, la misma sinceridad de Pedro, diciéndole con humildad lo que sentimos realmente, aun cuando el corazón está confuso; y, al mismo tiempo, que sepamos cultivar su docilidad, aceptando aquello que nos pide más allá de nuestras expectativas», ha concluido el Pontífice.