El Papa reza por las víctimas de la riada en Nepal - Alfa y Omega

El Papa reza por las víctimas de la riada en Nepal

«Es el peor desastre de la historia del país», confirma el administrador apostólico del Vicariato de Nepal

Ángeles Conde Mir
Las últimas informaciones sitúan en torno a 270 el número de fallecidos y en más de 1.300 el de desaparecidos. Foto: AP
Las últimas informaciones sitúan en torno a 270 el número de fallecidos y en más de 1.300 el de desaparecidos. Foto: AP

El balance de víctimas de la devastadora riada que ha afectado este martes a la frontera entre Nepal y el Tíbet sigue aumentando mientras continúan las labores de búsqueda y rescate. Las últimas informaciones sitúan en torno a 270 el número de fallecidos y en más de 1.300 el de desaparecidos, muchos de ellos turistas y peregrinos extranjeros que se encontraban en la región. Exteriores confirma que habría cuatro desaparecidos españoles.

La catástrofe se produjo tras un colapso de hielo y rocas en el Himalaya que bloqueó temporalmente el curso de un río y provocó después una violenta avalancha de agua, barro y vegetación hacia las zonas más bajas. La riada arrasó viviendas, carreteras y puentes en varias zonas del norte de Nepal y afectó también al condado de Gyirong, en el Tíbet. Las autoridades mantienen desplegados miles de efectivos, mientras las dificultades de acceso a las áreas más castigadas complican la búsqueda de supervivientes y desaparecidos.

La catástrofe se produjo tras un colapso de hielo y rocas en el Himalaya. Foto: AP
La catástrofe se produjo tras un colapso de hielo y rocas en el Himalaya. Foto: AP

Condolencias del Papa
La zona afectada forma parte de las rutas utilizadas por turistas y peregrinos que se dirigen hacia el monte Kailash y el lago Mansarovar, lugares de especial significado religioso para el hinduismo y otras tradiciones asiáticas.

Ante la tragedia, el Papa León XIV ha expresado su cercanía a las víctimas. A través de un telegrama, expresa su tristeza «por la pérdida de vidas y la destrucción causadas por las inundaciones repentinas». El Pontífice encomienda las almas de los fallecidos «a la clemencia del Todopoderoso». Ofrece asimismo sus oraciones «por el personal de emergencia que participa en las labores de rescate» e invoca para todos «la ayuda y protección divinas».

La tragedia ha movilizado a las autoridades nepalíes y chinas, así como a organismos internacionales. Las operaciones continúan en una zona de difícil acceso y las autoridades no descartan que el número de víctimas siga aumentando a medida que los equipos de rescate logren llegar a las áreas devastadas por la riada. En unas declaraciones a la Agencia Fides, el administrador apostólico del Vicariato de Nepal, el padre Silas Bogati, ha anunciado que Cáritas se movilizará y lanzará un llamamiento a sus socios de todo el mundo. Catholic Relief Services, la Cáritas estadounidense, ya ha comenzado a proporcionar ayuda, entre ella bienes de primera necesidad y servicios de saneamiento. Otras organizaciones vinculadas a Iglesias protestantes han distribuido alimentos, kits de primeros auxilios y tiendas de campaña en las zonas afectadas.

El peor desastre de la historia del país
El padre Bogati confirma que «es el peor desastre de la historia del país» en el que «pueblos, mercados y carreteras han sido barridos». «Es una grave herida para la nación», asegura el administrador apostólico.

«Estamos conmocionados. Rezamos por todos los desaparecidos y los fallecidos. Mi corazón está cerca de quienes sufren a causa de esta catástrofe. Tenemos unas 25 familias católicas en la zona del desastre. Parece que están a salvo, pero estamos muy preocupados por ellas. Las encomendamos a Dios, rezamos por su seguridad y haremos todo lo posible para ayudarlas», añade el responsable del pequeño rebaño nepalí.

La comunidad católica de Nepal cuenta con cerca de 9.400 entre más de 29 millones de habitantes. Hay 13 parroquias, cuatro de ellas en la capital Katmandú y nueve en el resto del país.