La nueva ley de aborto de Massachusetts elimina los límites para el aborto hasta el nacimiento del bebé
Los obispos estadounidenses la califican de «horrenda», «radical» y «gravemente inmoral»
No hay límites para el aborto hasta el nacimiento del bebé. Massachusetts ha eliminado toda referencia a la edad gestacional para el aborto, que ahora puede realizarse en cualquier momento hasta el noveno mes. La ley, impulsada por la gobernadora demócrata Maura Healey, también elimina el requisito de que los abortos tardíos se realicen en hospitales, permitiendo que se practiquen en centros de salud. De esta forma, Massachusetts se convierte en el noveno estado de EE. UU. que permite el aborto sin límite de tiempo, y el décimo si se incluye Washington D. C.
La nueva ley reemplaza los límites anteriores por el «juicio profesional» del médico. En la práctica supone que elimina los criterios más restrictivos, vinculados a la salud de la madre y el riesgo para su vida.
Cuatro años después de la sentencia Dobbs, que en 2022 anuló la protección constitucional federal del aborto y devolvió a los estados la competencia para legislar sobre la materia, queda de nuevo de manifiesto cómo la protección de la vida depende del color político. Cada estado legisla independientemente. Desde entonces, mientras que muchos estados gobernados por republicanos han endurecido las restricciones, los estados gobernados por demócratas las han flexibilizado.
«Una medida radical que es gravemente inmoral»
Cuando el proyecto acababa de superar el trámite de la Cámara de Representantes, los cuatro obispos de Massachusetts advirtieron de que la eliminación de «cualquier restricción legal al aborto tardío» constituía «una medida radical que es gravemente inmoral».
En su comunicado insistían en que « la dignidad sagrada, dada por Dios, de toda vida humana desde la concepción hasta la muerte natural» y solicitaban apoyo para «acompañar a las mujeres y familias que han conocido la tragedia del aborto».
Pedían además a los legisladores que no avanzaran con una reforma que merma, todavía más, la protección jurídica de los no nacidos. La petición no prosperó. El Senado estatal aprobó el proyecto el 31 de julio y Healey lo convirtió en ley diez días después.
El arzobispo de Boston, Richard G. Henning volvió a pronunciarse tras la firma de la gobernadora. «La aprobación y firma de un proyecto de ley que amplía radicalmente el aborto en la Commonwealth de Massachusetts es una grave ofensa contra la santidad y dignidad de toda persona», escribió el 11 de agosto.
Una norma «horrenda»
Por su parte, el presidente de los obispos estadounidenses ha calificado de «horrenda» la norma. En una entrevista en la cadena EWTN, el arzobispo de Oklahoma City, Paul Coakley, afirmó que la norma supone «una afrenta contra la dignidad de la vida» y la describió como «un golpe impactante para el movimiento provida y para todos los que están preocupados por la dignidad y la santidad de la vida humana».
Coakley añadió que espera que la ley «no se mantenga» y calificó también su contenido de «una afrenta contra la enseñanza de la Iglesia». Sobre las peticiones para excomulgar a la gobernadora, que se declara católica, señaló que la Conferencia Episcopal no tiene autoridad para hacerlo y que la cuestión debe abordarse entre Healey, su obispo y los obispos de Massachusetts.