El nuncio en Ucrania denuncia el aumento de los bombardeos rusos contra civiles - Alfa y Omega

El nuncio en Ucrania denuncia el aumento de los bombardeos rusos contra civiles

El arzobispo Visvaldas Kulbokas habla a Alfa y Omega de niños que han normalizado la guerra, de adolescentes con tendencias suicidas e incluso de mascotas aterradas por las bombas. «La visita del cardenal Zuppi a los presos rusos es una señal para las autoridades rusas», asegura el nuncio

Ángeles Conde Mir
En algunos momentos de la guerra, el nuncio ha llegado a celebrar Misa en la cocina de la nunciatura. Foto: CNS photo/cortesía del arzobispo Kulbokas
En algunos momentos de la guerra, el nuncio ha llegado a celebrar Misa en la cocina de la nunciatura. Foto: CNS photo/cortesía del arzobispo Kulbokas

Da la impresión de que el intercambio de violencia es ahora mayor. ¿Se está recrudeciendo la guerra?
La guerra, además de ser un mal en sí misma, — una invención del diablo, como decía el Papa Francisco,— también tiene la característica nefasta de propagarse en todos los sentidos. Rusia, que atacó Ucrania, no es un país cualquiera: tiene cierto poder militar y económico y da la impresión de que puede continuar la guerra durante algún tiempo más. Además, la guerra hace que las diferencias se profundicen aún más, y es difícil detener una guerra cuando esta empezada, mucho más que en el momento en que se toma decisión de empezarla.

Hay un desarrollo continuo de tecnologías militares que se están volviendo cada vez más potentes y sofisticadas y, como señalan las agencias de la ONU, en 2026 los ataques contra la población civil en Ucrania han aumentado significativamente en comparación con años anteriores. Pero, aunque nadie lo haya dicho, aquí en Kiev escuchamos que los bombardeos son cada vez más frecuentes, las víctimas son cada vez más numerosas.

¿Cunde la sensación de que la paz está cada vez más lejos?
De hecho, esa es precisamente la sensación. Esto no significa que todo esté perdido. Como dice el Papa León XIV, la cuestión de la paz requiere un trabajo serio y perseverante. El problema es que hay muchas personas que piensan que la guerra es fácilmente solucionable: es suficiente dialogar y todo se resolverá. Y no, el diálogo en sí puede no ser suficiente. El diálogo requiere un gran compromiso, una gran coordinación y, sobre todo, la participación de aquellos países que tienen peso en la comunidad internacional actual.

¿Cómo está Kiev tras el fuerte bombardeo de hace algunas horas: la ciudad, sus habitantes, ¿usted mismo?
Hay toda una generación de jóvenes que crecen sin conocer la paz. Incluso para los niños se ha vuelto «normal» jugar por la mañana cerca de los edificios habitados bombardeados anoche. Muchos de ellos han perdido a sus compañeros, pero es aún más duro cuando pierden a sus familias. Sé que por esta razón los adolescentes tienen tendencias suicidas y esto es un gran reto para todos: psicólogos, sociedad e iglesias. Incluso las mascotas se han vuelto más asustadizas. Yo también, por ejemplo, cada vez que hay un ruido fuerte, me pregunto si no es una explosión. Así que es como si viviéramos en un planeta aparte donde estás rodeado por la guerra, distinto del resto del mundo, donde se puede encontrar paz.

Según la ONU, los bombardeos sobre civiles ucranianos han aumentado respecto a años anteriores. Foto: OSV

Según la Agencia TASS, monseñor Gallagher visitará Rusia este mes, ¿sabe si es cierto?, ¿la Santa Sede está encontrando disposición para el diálogo de una y otra parte?
Rusia no es país de mi competencia en este momento. Pero para la Santa Sede no es una novedad hablar con todo el mundo. Esto no garantiza automáticamente un resultado, pero siempre es importante comprobar las posibilidades de un diálogo real.

¿Qué han significado las visitas del cardenal Zuppi y de monseñor Gallagher para el pueblo ucraniano (incluso para los prisioneros rusos, en el caso del cardenal Zuppi en Leópolis)?
Las visitas del cardenal Matteo Zuppi y del arzobispo Paul Richard Gallagher fueron dos de gran importancia. El significado de ambas visitas está bien expresado con las palabras «visitas de trabajo». Son iniciativas muy especiales durante las cuales se realiza un trabajo muy intenso. Personalmente, estoy muy agradecido por este trabajo del cardenal Zuppi y del arzobispo Gallagher, y sé que las autoridades ucranianas también lo han apreciado enormemente.

Son importantes varios detalles. En este sentido, la visita del cardenal Zuppi a los presos rusos en la región de Leópolis es una señal para las autoridades rusas. Desde 2023, yo sigo visitando a los presos rusos de vez en cuando. A los presos rusos, los visitan también otros diplomáticos, y los Defensores del pueblo de varios países. Por lo que yo sé, tales visitas siguen sin ser posibles en Rusia.