Madrid no se olvida del «tesoro» que son los que nos criaron - Alfa y Omega

Madrid no se olvida del «tesoro» que son los que nos criaron

En la Jornada Mundial de los Abuelos y las Personas Mayores, usuarios de residencias acudirán a la Misa en la Almudena presidida por el cardenal Cobo. El delegado de esta pastoral anima a visitarlos este verano

Rodrigo Moreno Quicios
Los sanitarios de Mensajeros de la Paz realizan visitas a domicilio.
Los sanitarios de Mensajeros de la Paz realizan visitas a domicilio. Foto: Mensajeros de la Paz.

«Es terrible, y lo vemos todos los días: hay abuelos que tienen nietos y no los visitan», denuncia Manuel Iglesias, párroco de San Bruno y capellán de tres residencias a su alrededor. A su juicio, los ancianos «sobre todo necesitan sentirse útiles y apoyo espiritual». Como están en su territorio «son parroquianos como cualquier otro. Si hay una emergencia, vamos corriendo para confesar o dar la unción de enfermos». Y cada vez que celebra Misa en estos centros, «hay un número significativo de asistentes». Por ejemplo, Francisco participa «en todos los actos religiosos» de la Residencia Bouco Madrid Loreto, donde vive porque «estoy impedido para caminar». 

Para recordar que la Iglesia no le olvida, este domingo se celebra la Jornada Mundial de los Abuelos y las Personas Mayores. Es una fiesta instituida por el Papa Francisco en torno a la memoria de san Joaquín y santa Ana y a la que Madrid se une con una Misa a las 12:00 horas en la catedral de la Almudena, presidida por el cardenal José Cobo con asistencia de mayores, también de residencias como la de Hermanitas de los Ancianos Desamparados­. Según Carlos Alberto Rivas, delegado de la Pastoral con las Personas Mayores, al suceder «en días de verano en los que hay encuentros con familias», es ocasión «para visitar a los mayores y especialmente a los que no pueden salir de su casa»,  una petición que hacía Francisco y reitera León XIV.

Francisco ha sido feligrés de San Bruno toda la vida y ahora su párroco le visita en la residencia.
Francisco ha sido feligrés de San Bruno toda la vida y ahora su párroco le visita en la residencia. Foto: Manuel Iglesias.

 Con esta ocasión, el arzobispo de Madrid ha escrito una carta al padre Ángel, presidente de Mensajeros de la Paz, en la que, aparte de presentarlo como «mi querido hermano en el sacerdocio», le felicita por sus iniciativas con los mayores. Y apoyándose en el lema de la visita del Papa, Alzad la  mirada, llama a un trabajo conjunto entre Iglesia y sociedad para «valorar el tesoro que representáis».

Entre los proyectos con ancianos de Mensajeros de la Paz destaca el de Atención a Domicilio. «Se creó en pospandemia» y sigue la apuesta por la desinstitucionalización del Ministerio de Derechos Sociales, nos explica Carmen Sam. Según la directora del programa, busca ofrecer una atención con la misma calidad que los servicios públicos pero con mayor calidez. «Hemos empezado a incluir fisioterapia, terapia ocupacional o logopedas y hemos conseguido implantación nacional». Al prestarse por sanitarios cualificados, Sam matiza que este servicio no es gratuito pero sí se sufraga para los perfiles más vulnerables. «Como somos una empresa de carácter social, no damos beneficios y con la tarifa cubrimos gastos de estructura».

Vida Ascendente celebró el fin de curso en Buitrago con Getafe y Alcalá de Henares.
Vida Ascendente celebró el fin de curso en Buitrago con Getafe y Alcalá de Henares. Foto: Vida Ascendente.

La directora revela que muchas familias acuden ellos después de «malas experiencias con empresas con ánimo de lucro evidente y preocupados por que les vuelva a pasar». Los técnicos intentan transmitirles «tranquilidad», que se trasluce en «cómo nos desplazamos a las casas y estamos con ellos». Así, a diferencia de la atención de otro profesional que cumpla su faena con frialdad, aquí los ancianos conocen primero a un elenco de terapeutas entre los que eligen, tienen visitas de un equipo de coordinación que «que vela por que haya buena relación» y reciben visitas de sacerdotes de la zona.

Por su parte, María Bazal, delegada de Familia de la archidiócesis, reivindica el protagonismo de los mayores, no solo «cuidando niños» mientras sus padres trabajan sino también «reforzando la pastoral de las parroquias». Ejemplo de ello son Vida Ascendente, los voluntarios de Cáritas y «quienes se están incorporando a los consejos pastorales y económicos con un gran bagaje profesional».

Los mayores son maestros
Ascensión Berrío

«La integración de Vida Ascendente en una pastoral sinodal implica reconocer el valor de los mayores», reivindica Ascensión Berrío, presidenta de este movimiento de «espiritualidad, apostolado y amistad» en el que se busca «aportar nuestro testimonio y tiempo a la misión evangelizadora». Recuerda que «los mayores son pilar fundamental de la sociedad, transmisores de sabiduría, guardianes de la memoria y maestros de vida». Vida Ascendente ha incorporado últimamente a perfiles de 56 y 57 años y una persona de origen filipino.