El Papa cuenta con los cristianos de Irak «para moldear la Iglesia y el mundo» - Alfa y Omega

El Papa cuenta con los cristianos de Irak «para moldear la Iglesia y el mundo»

En un vídeo para el Encuentro Juvenil de Ankawa en Erbil reivindica que «los jóvenes no son el futuro de la Iglesia sino su presente» y que un cristiano nunca «está solo»

Rodrigo Moreno Quicios
Una cristiana iraquí desplazada a Erbil en 2014. Foto: CNS / Daniel Etter, CRS

León XIV ha animado a los cristianos de Irak a no dejarse vencer por la guerra, la inestabilidad ni las dificultades y los ha invitado a convertirse en testigos de esperanza. En un videomensaje difundido este miércoles con motivo del Encuentro Juvenil de Ankawa —que reúne hasta el sábado a cientos de jóvenes en Erbil, adonde Francisco viajó en 2021— les ha recordado que siempre existe una decisión que nadie puede arrebatarles: «Permitir que la paz de Cristo reine en sus corazones».

El Papa ha saludado en su vídeo a los participantes que «han venido de diferentes partes de Irak para reunirse en un clima de fe y comunión». Y les ha pedido «que esta sea una oportunidad para que todos vosotros crezcáis en la amistad con Jesús y entre vosotros».

Un cristiano nunca está solo

Bajo el lema Misión, el encuentro invita a los jóvenes a descubrir su papel en la Iglesia. Según el Pontífice, ese deseo de «lograr grandes cosas y marcar la diferencia en el mundo» se encuentra al evangelizar. «Vosotros participáis en esa misión y cuento con vosotros para ayudar a moldear la Iglesia y el mundo en los años venideros», les ha asegurado. Y, rompiendo con las frases hechas, ha reivindicado que «los jóvenes no solo son el futuro de la Iglesia, sino también su presente».

Fotograma del videomensaje del Papa. Foto: Vatican Media

León XIV ha reconocido a los cristianos de esta archieparquía de Erbil que acogió a más 120.000 cristianos entre 2014 y 2017 que «no siempre es fácil» vivir la fe en medio de los conflictos, pero también les ha pedido que «no penséis que estáis solos en esta tarea». «Debéis ser la luz de Cristo en medio de una oscuridad que a veces puede parecer abrumadora, ¡no tengáis miedo!», les ha encargado. E igualmente les ha prometido que «yo estoy con vosotros y la Iglesia está con vosotros», por lo que les ha llamado a «poner vuestra confianza en Jesús, escucharlo en la oración y, a través de la guía de otros, permitid que os guíe».

Luz, amor y esperanza

León XIV ha propuesto a los jóvenes una reflexión con tres elementos simbólicos. Por un lado, «la luz» que se muestra a los demás cuando «tu forma de vivir da testimonio de tu fe para que otros puedan ver en ti la verdad y el sentido que anhelan».

La segunda es «el sólido fundamento del amor de Dios por vosotros», por lo que les ha pedido que «descubráis el corazón de Cristo y no temáis edificar vuestra vida sobre él». Al hacerlo «podréis compartir la calidez del amor de Dios y el poder reconciliador de su gracia con quienes os rodean».

Un festival ecuménico celebrado en Erbil en 2015. Foto: OSV News/Chaldean Archdiocese of Erbil

El tercero ha sido la esperanza porque «quizás no podáis controlar tu situación ni los desafíos que enfrentáis, pero siempre podéis elegir permitir que la paz de Cristo reine en vuestros corazones».

Por último, les ha encargado que «nunca dudéis de la bondad de Dios y no temáis el plan del Señor para cada uno de vostros». Porque, aunque «el profeta Jeremías tuvo que enfrentar tiempos difíciles, da testimonio de que los planes del Señor son de paz, no de desgracia, para conceder un futuro lleno de esperanza».