El Papa insta a los lefebvrianos: «Vuelvan sobre sus pasos»

Último llamamiento del Papa a los lefebvrianos: «¡Vuelvan sobre sus pasos!»

León XIV envía una carta al superior de la Fraternidad San Pío X con motivo de las anunciadas consagraciones episcopales del miércoles. «Lacerar la túnica de Cristo es un pecado de extrema gravedad», dice

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Breviario con una imagen del obispo Lefebvre.
Breviario con una imagen del obispo Lefebvre. Foto: Vatican News.

El Papa León XIV ha enviado un último llamamiento a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X pidiendo que no proceda a la consagración de cuatro nuevos obispos en Suiza. La ceremonia, prevista para el miércoles, al no contar con mandato pontificio, constituiría un acto cismático por parte de los lefebvrianos, según informa Vatican News.

En la misiva, que lleva fecha del 29 de junio, fiesta de los santos Pedro y Pablo, dos días antes de las anunciadas consagraciones, el Papa se reconoce «consciente de la responsabilidad que el Señor me ha confiado como Sucesor del apóstol Pedro».

Junto a ello, «la Iglesia —escribe el Papa a los lefebvrianos— reconoce el apego a la vida litúrgica, el compromiso con la formación sacerdotal, el celo apostólico y el deseo de fidelidad a la Tradición que caracterizan a muchas personas y comunidades vinculadas a esta Fraternidad». Este hecho «ha motivado la actitud de atención y benevolencia que mis predecesores les han manifestado constantemente», añade.

Por el bien de los fieles

«Con este espíritu, y colmado de afecto cristiano —continúa el Pontífice—, les ruego y les pido de todo corazón: ¡vuelvan sobre sus pasos! Les exhorto a considerar atentamente el bien espiritual de los fieles, pues el acto cismático que cometerían les privaría de la recepción lícita y, en algunos casos, incluso válida, de los sacramentos que aman y buscan para su propia santificación».

Una celebración de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X. Foto: fsspx.org.
Una celebración de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X. Foto: fsspx.org.

«La Iglesia —se lee aún en la carta papal, redactada en francés y dirigida al Superior general de la Fraternidad, don Davide Pagliarani— está dispuesta a emprender un camino de diálogo y entendimiento que el Espíritu Santo pueda hacer posible y fecundo». Por ello, «rezo por ustedes porque lacerar la túnica indestructible de Cristo es un pecado de extrema gravedad. Que el Señor ilumine sus conciencias y despierte sus corazones. En virtud de la autoridad recibida de Cristo, con el corazón afligido, pero aún lleno de esperanza, siento el deber de pedirles que desistan de su propósito y encomiendo estas intenciones al Corazón Inmaculado de María, Madre del Buen Consejo».

El texto de la carta a los lefebvrianos ha sido difundido por Vatican News junto a un párrafo de la propia Oficina de Prensa de la Santa Sede en el que se explica que «es significativo que el argumento más contundente esgrimido en la carta sea el bien de las almas de los fieles de la Fraternidad San Pío X, ya que ello haría ilícitos y, en algunos casos —como la confesión sacramental y el matrimonio— incluso inválidos los sacramentos celebrados».