Con su discurso en el Congreso, el Papa no quiso intervenir en política sino invitar «al diálogo»
A la salida de Castel Gandolfo, el Papa ha pedido «no andar siempre criticando e insultando a la oposición sin llegar a acuerdos para el bien común»
Tras la cancelación del vuelo papal de regreso a Roma -por un incidente técnico en el avión-, en el que se esperaba que León XIV valorara su viaje a España, el Papa se ha referido este martes a su visita pastoral a nuestro país al salir de Castel Gandolfo en dirección hacia el Vaticano.
El Santo Padre ha asegurado que está «ciertamente contento» por el viaje, ha confesado ante los periodistas que le esperaban a la salida de la residencia papal. «En verdad la respuesta entusiasta de tantas personas en todos los lugares, uno podía pensar que aquí sí, aquí quizás menos, pero la verdad que ha sido una cosa muy hermosa. Cada momento muy bien preparado», ha subrayado.
Además del entusiasmo de la gente, el Pontífice ha destacado el trabajo de los obispos y de «tantos laicos y voluntarios, que han trabajado para preparar todo» de forma «maravillosa».
El Papa también ha sido preguntado por los frutos que espera en España tras su discurso en el Congreso. Al respecto, León XIV ha recordado que «es un momento particular en la política», y «yo no quiero entrar en la política de España, como tampoco en la de otro países».
Se trata, más bien, según el Pontífice, de una «invitación al diálogo, a escucharnos los unos a los otros y no siempre andar criticando e insultando a la oposición sin llegar a acuerdos para el bien común». En este sentido, ha reafirmado el enfoque de su discurso, centrado en «la dignidad humana».
Migraciones y Unión Europea
Además del viaje a España, el Santo Padre fue preguntado por la cuestión migratoria y la entrada en vigor del Pacto de la UE sobre migración y asilo. Al respecto, el Pontífice ha recordado que «muchas veces no reconocemos las razones por las que estas personas se han visto obligadas a abandonar sus países. Son muchas: violencia, guerra, conflictos. Y, por lo tanto, limitarse a decir “lo echamos, así nos lavamos las manos del problema”, no me parece la respuesta más cristiana».
El Papa ha concluido su improvisada rueda de prensa pidiendo «respetar verdaderamente a las personas examinar cada caso y, sobre todo, tratar a las personas con respeto, como se merecen».