León XIV reclama más recursos en salud mental e insta a abordar juntos los feminicidios - Alfa y Omega

León XIV reclama más recursos en salud mental e insta a abordar juntos los feminicidios

La juventud de Barcelona ha sacado jugo del Papa durante la vigilia en el estadio olímpico. Le han preguntado por la depresión y el suicidio o cómo perdonar a un padre que ha intentado matar a tu madre. «No debemos espiritualizar el dolor, reconduciéndolo superficialmente a la voluntad de Dios»

José Calderero de Aldecoa
Vigilia de oración en el estadio olímpico.
Vigilia de oración en el estadio olímpico. Foto: José Calderero de Aldecoa.

«En nuestras sociedades, la idolatría del beneficio y del rendimiento, el afán de tener que producir siempre y ser vencedores, así como el culto a la propia imagen, no son más que anestésicos para adormentar nuestra conciencia y adaptarla a una cierta idea de sociedad». Así de contundente se ha mostrado el Papa León XIV en la vigilia de oración que ha tenido lugar este martes en el estadio olímpico durante su primera jornada en Barcelona.

La reflexión del Pontífice era respuesta a la pregunta que le ha lanzado un joven, que dijo haber intentado buscar el éxito a través de la imagen, «pero solo encontró un vacío muy grande: ¿Cómo podemos mantener la mirada alzada hacia lo que de verdad importa, cuando la sociedad nos empuja a mirar constantemente hacia el suelo o solo a nosotros mismos?»

El Papa junto a Omella.
El Papa junto a Omella. Foto: Basílica de la Sagrada Familia / Pep Daude.

En la contestación, el Santo Padre ha comenzado felicitando a la joven por su reciente Bautismo y subrayando que «numerosos jóvenes y adultos están redescubriendo la fe cristiana, quizá después de una etapa de la vida en la que se habían apartado un poco de Dios». Es la segunda vez en su visita a España que el Pontífice se congratula del crecimiento de los bautizos de adultos. La primera vez fue en el mismo avión que le trasladó a Madrid desde Roma.

Por otro lado, el Papa ha hablado de la necesidad de trascendencia del ser humano. En efecto, «nuestro deseo de verdad y de felicidad necesita un horizonte más grande», ha asegurado. Pero hemos de descubrirlo en medio de las mil vicisitudes del día a día. «A pesar de las dificultades, el lugar en el que Dios se hace presente y donde debemos encontrar sus huellas es siempre en la realidad donde nos encontramos», ha explicado.

¿Qué hacer ante la depresión y el intento de suicidio?

Con la segunda pregunta, y su correspondiente respuesta, ha quedado claro que esta no era una noche para reflexiones vacuas. Una joven se ha subido al escenario y ha testimoniado su antigua depresión y su intento de suicidio. A la luz de su historia, le ha preguntado a León XIV «¿dónde podemos ver a Dios cuando la oscuridad es absoluta y ya no podemos más?»

El Pontífice, sobrecogido con la valentía de la joven, ha dicho sentirse conmovido porque «puedas hablar de tu experiencia de sufrimiento, que estés aquí entre nosotros y que hayas encontrado la fuerza de acoger esta segunda oportunidad que el Señor te ha dado».

En su extensa respuesta, también ha querido abordar la necesidad de un sistema sanitario fuerte, «que incluya entre sus prioridades este malestar invisible y generalizado, que afecta también a los jóvenes». Y ha añadido: «Es importante tomar conciencia de cómo la salud mental se ve cada vez más amenazada en el contexto de sociedades que se consideran avanzadas». Para el Pontífice, «esto es una señal de que hay algo profundamente erróneo en una cierta idea de crecimiento que somete a las personas a presiones, expectativas y tensiones que comprometen equilibrios fundamentales».

Después le ha hablado de Jesús, pues quien entra en contacto con Él y «se siente perdido, recobra confianza en la vida, sana de la enfermedad y puede levantarse para volver a vivir». Pero en este sentido, ha instado a no «espiritualizar el dolor, reconduciéndolo superficialmente a la voluntad de Dios o a algún misterioso proyecto suyo, porque esto corre el riesgo de minimizar ese sufrimiento, de silenciarlo, de herir a las personas». No, «Dios no quiere el sufrimiento lo lleva con nosotros y nos invita a confiar en Él de modo perseverante».

Jesús, más bien, «comparte nuestro dolor y nos revela el rostro de un Dios compasivo, que carga con nuestras penas, que sufre con nosotros, llora nuestras lágrimas y permanece a nuestro lado con su presencia llena de amor y misericordia». No obstante, hay veces que «parece ausente». En esas circunstancias «debemos confiarle una vez más las cargas que llevamos en el corazón, incluso gritándole a Él, incluso protestando como Job, seguros de que de algún modo Él se hace presente y está cerca aun cuando aparentemente calla».

¿Cómo perdonar que mi padre intentara matar a mi madre?

La última pregunta ha sobrecogido a todo el estadio olímpico, en el que se han dado cita, según el presentador, cerca de 40.000 personas. Versaba sobre el perdón. La joven ha contado cómo de pequeña su padre intentó matar a su madre, que se salvó porque se interpuso un joven que finalmente terminó muriendo. Tras el trágico episodio, su padre fue a la cárcel y su madre se metió en el mundo de las drogas. ¿Cómo perdonar a su padre por todo el mal infringido? «¿Dónde estaba Dios cuando era una niña?»

El Papa, en primer lugar, ha calificado como «signo de la gracia» que la joven sea capaz de preguntar por el perdón a pesar de un pasado tan lleno de violencia. Por otro lado, León XIV ha reflexionado en voz alta si hay que preguntarse «¿dónde estaba Dios o debemos interrogarnos sobre el hombre y la humanidad, sobre cómo a veces somos prisioneros del mal hasta llegar a ser violentos?». En este sentido, ha asegurado que «no podemos atribuir a Dios lo que ha sido confiado a nuestra responsabilidad».

Foto: Arquebisbat de Barcelona / Dr. G. Simón.

Por otro lado, el Pontífice ha denunciado el «clima envenenado en las relaciones familiares de abusos y opresiones», y en particular de «violencia contra las mujeres, que a menudo desembocan lamentablemente también en feminicidios». Ante ello, ha llamado a dar una respuesta unitaria. «Esta realidad dramática estamos llamados a abordarlo todos», cada uno en la medida de nuestras posibilidades.

Por último, al hablar propiamente del perdón, ha instado a verlo «como algo que forma parte de un proceso, de un camino», en el que hay que perseverar.

Una luz que ilumine nuestro camino

Tras el diálogo, se ha leído el Evangelio y el Santo Padre ha pronunciado una homilía en la que ha asegurado que «estamos llamados a dialogar con la penumbra de nuestra misma condición humana», tal y como él mismo ha hecho hace unos instantes, en busca de «una luz que ilumine nuestro camino».

Como horizonte de esta búsqueda, el Santo Padre ha hablado del camino de la fe. «No se trata de una senda paralela respecto a la de nuestra existencia humana, sino de dos itinerarios que están siempre entrelazados». Así, «cada vez que el misterio de nuestra vida se despliega a la luz de un nuevo día, en todo lo que somos y obramos, estamos en la presencia de Dios y somos custodiados por su abrazo eterno: nuestra vida está con Cristo escondida en Dios».

Noche oscura

Durante su homilía, el Pontífice no ha obviado que «a veces experimentamos la noche de la fe». Pero Nicodemo «nos enseña que estas noches son un lugar de bendición, un espacio para renacer, un vientre que siempre alumbra vida nueva». Ademas, «estas noches nos despojan y nos devuelven a lo esencial».

Por último, el Papa ha asegurado que «no estamos llamados a no juzgar las noches» de nadie, ni las de nuestra vida, o las de la Iglesia o las de la sociedad. Más bien, debemos «seguir interpelando al Señor, abrirnos al viento del Espíritu para acoger la noche ya no como el signo de un fracaso sino como el inicio de una nueva vida».