El cardenal Cobo explica ante el Papa su hoja de ruta para la Iglesia en Madrid - Alfa y Omega

El cardenal Cobo explica ante el Papa su hoja de ruta para la Iglesia en Madrid

Comunión y misión compartida son los ejes que ha subrayado el arzobispo de Madrid en el encuentro del Papa con la Comunidad Diocesana en el Santiago Bernabéu

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Foto: J. L. V. D.-M.

«Somos comunidad, pueblo de Dios que, cuando vive unido, se convierte en un canto que lo hace presente: tanto más bello, cuanto más sabe armonizar la diversidad de sus voces», de esta manera ha saludado el cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid, al Papa León XIV durante el encuentro en el Santiago Bernabéu con la Comunidad Diocesana.

«El camino sinodal nos ha recordado que la Iglesia no existe para sí misma, sino para evangelizar»; y también que es «un pueblo enviado en misión, donde todos, por el bautismo, participamos de la misma dignidad y de una responsabilidad compartida», ha añadido.

El arzobispo de Madrid ha defendido en este sentido una comunión «que, en este momento histórico tan desgarrado y dividido, tenemos que abrazar cada vez con mayor intensidad». Así la Iglesia podrá caminar «unida».

Iglesia en salida y hogar

Esta es la hoja de ruta del cardenal Cobo para la comunidad diocesana en Madrid, «Iglesia en salida» y «hogar» al mismo tiempo, un lugar donde la corresponsabilidad «no sea una teoría sino un estilo de vida», donde la autoridad «se viva como servicio» y donde la misión «se teja caminando juntos».

Se trata de una Iglesia que no teme «abrir procesos», que se deja «interpelar por la realidad» y busca con humildad «cómo anunciar hoy el Evangelio».

Las claves
  • «Todos participamos una responsabilidad compartida».
  • «Tenemos que abrazar la comunión cada vez con mayor intensidad».
  • La autoridad es «servicio» y la misión se hace «caminando juntos».
  • Una Iglesia que abre «procesos» para ver «cómo anunciar hoy el Evangelio».
  • Una Iglesia «donde cada realidad canta por su lado» puede ser muy activa «pero no necesariamente significativa».
  • «La Iglesia evangeliza de verdad cuando suena como un conjunto y no como una suma de solos».

En este coro compartido se armonizan así diversas voces, según el cardenal Cobo: los consejos de pastoral, los catequistas, los agentes de pastoral, los sacerdotes, la vida consagrada, y el mundo de la educación. Junto a ellos también aportan su melodía «quienes cuidan la liturgia y sostienen espacios de oración», así como «la caridad y sus agentes», junto con «los mayores y las familias», y todos los laicos y laicas «en medio del mundo».

Cantar juntos

Pero «no basta con que haya muchas voces; es necesario que cantemos juntos», ha defendido el arzobispo de Madrid. Para ello hay que comenzar «haciendo juntos el silencio que nos permite escuchar el susurro del Espíritu resonando en la libertad e interior de cada voz». De este modo se evita el riesgo de configurar una Iglesia «donde cada realidad canta por su lado», que puede ser muy activa «pero no necesariamente significativa». En este sentido, «la Iglesia evangeliza de verdad cuando suena como un conjunto y no como una suma de solos». Porque, al final, «la comunión no es estrategia, sino fruto del amor».

Esta es la «apasionante misión» de la Iglesia de Madrid, que camina con las «Iglesias hermanas» de Alcalá de Henares y Getafe, «a las que apenas separan unas carreteras, pero con las que compartimos una misma fe».