MSF y la Iglesia siguen plantando cara al ébola en R. D. del Congo
La ONG sanitaria ha inaugurado un nuevo centro de tratamiento del ébola en Ituri, mientras los salesianos están llevando a cabo campañas de higiene y sensibilización
«La gente vive con miedo porque lleva años sufriendo crisis humanitarias, desplazamientos y violencia», relata desde Goma (República Democrática del Congo), en medio del nuevo brote de ébola, el salesiano Domingo de la Hera. «Ahora lo más importante es informar bien y proteger a la población».
El brote supera ya los 1.000 casos sospechosos y más de 200 personas fallecidas, según los últimos datos de la OMS y las autoridades congoleñas. El epicentro continúa en la provincia de Ituri, aunque el virus ya ha alcanzado otras zonas del este del país. Ciudades como Goma se mantienen en vigilancia sanitaria, relatan desde Misiones Salesianas.
«La población necesita urgentemente una respuesta que esté a la altura de la magnitud de la crisis a la que se enfrenta», alertaba el sábado el director adjunto de operaciones de Médicos Sin Fronteras (MSF), Alan González. Hacía estas declaraciones en el marco de la visita de alto nivel a Bunia, en la provincia de Ituri de la República Democrática del Congo, del director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
Doce ingresos en dos días
La entidad hace lo que está en sus manos. El pasado fin de semana, MSF inauguró un nuevo centro de tratamiento del ébola (ETC) en el Centre Hospitalier Elikya de la misma ciudad. Este centro, creado en coordinación con las autoridades sanitarias, comenzó a recibir pacientes con síntomas compatibles con la enfermedad del ébola el sábado 30 de mayo.
Hasta la mañana de este lunes, ya habían ingresado un total de doce personas. Los equipos de MSF siguen ampliando el centro, que tendrá una capacidad de hasta 38 camas.
El difícil contexto del este del país
En todo el este del país, el brote de ébola ha irrumpido en una situación humanitaria ya preocupante marcada por la guerra, los desplazamientos forzosos (que se teme que contribuyan a su propagación) y la pobreza extrema. Además, el cierre temporal de las fronteras con Ruanda y Uganda para intentar frenar al virus «está afectando gravemente a la movilidad de miles de personas y al abastecimiento de productos básicos», señalan desde Misiones Salesianas.
En Goma no existe una transmisión generalizada del virus. Con todo, la preocupación es elevada debido al constante movimiento de población y a la fragilidad del sistema sanitario en una región marcada por el conflicto armado.
«Hay que evitar el pánico y centrarse en la prevención», explica De la Hera. Para ello, en los centros salesianos se están instalando puntos de lavado de manos, reforzando las campañas de higiene y sensibilizando a niños, niñas, jóvenes y familias sobre las medidas básicas de prevención.