Los expertos piden desarticular las metáforas de la IA: «No aprende, chupa datos» - Alfa y Omega

Los expertos piden desarticular las metáforas de la IA: «No aprende, chupa datos»

La Fundación Pablo VI ha acogido la presentación en España de la encíclica Magnifica Humanitas. Durante el acto, se ha reivindicado «la importancia de la educación» y del «sentido crítico» frente a la cada vez «línea más difusa entre la democracia y la dictadura»

José Calderero de Aldecoa
Un momento de la presentación. Foto: José Calderero.

La Fundación Pablo VI juntó al mundo de la empresa, de los sindicatos, de la Iglesia y de lo público para presentar en España Magnifica humanitas, la primera encíclica de León XIV sobre el cuidado de la persona en el tiempo de IA.

Tras el saludo de Jesús Avezuela, director general de la Fundación Pablo VI, ha abierto el debate desde el Vaticano, Alessandra Smerilli, secretaria del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, que ha subrayado las dos lecciones que a su juicio lanza el documento del Santo Padre. «Se insiste en la necesidad de trabajar juntos» y, por otro lado, «es preciso actuar de inmediato porque la IA concierte a nuestro futuro, pero también a nuestro presente», ha asegura.

En este sentido, Carmen Artigas, exsecretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, ha instado a «actuar ahora», porque en el futuro «la IA será lo que nosotros ahora queremos que sea». Asimismo, ha llamado a desarticular el «relato y las metáforas de las grandes tecnológicas, que dicen que la IA aprende cuando en realidad lo que está haciendo es chupar datos».

Alzar la mirada

Por su parte, el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, ha destacado que en Magnifica humanitas el Papa se plantea «cómo ser católico y moderno», una reflexión que la Iglesia siempre ha tenido a lo largo de su historia y en la que siempre ha sido fiel a cuestiones como «la dignidad humana, la búsqueda del bien común, la solidaridad…»

Para el momento actual, el tiempo de la «cuarta revolución industrial», el arzobispo ha invitado a «alzar la mirada», más allá «de los periodos de cuatro años» característicos de las democracias parlamentarias, e ir «paso a paso, ladrillo a ladrillo», reconstruyendo no la torre de babel bíblica a la que alude el Pontífice en la encíclica, sino la encarnación contemporánea de la Jerusalén celestial. 

En concreto, Argüello ha hablado de «reconstruir la persona desde el indicio». Y ha añadido: «Es necesario que se pongan en marcha procesos de edificación» con la mirada puesta en la civilización del amor, es decir «el amor que actúa, que se concreta».

Por último, el presidente de a CEE ha concluido asegurando la importancia que tendrá la encíclica durante el viaje del Papa a España, que comienza el próximo sábado. Seguramente «nos va a hablar de la necesidad del valor de la palabra, de romper la dialéctica de los contrarios» o de la existencia del próximo.

Al final de su intervención, el también arzobispo de Valladolid ha subrayado «la importancia que le da el texto a la educación» y ha pedido enfocarse en la puesta en marcha de una «alianza educativa».

Dictadura y democracia

De igual modo, el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha coincidido con el prelado en la necesidad de «trabajar el sentido crítico» con los estudiantes. «Hay que poner las bases en la formación», ha pedido al mismo tiempo que ha instado a caer en la cuenta de que «hoy en día el mundo está dividido en dos bloques, dos capitalismos, el democrático y el no democrático».

Unai Sordo, secretario general de CC. OO., también presente en la presentación, ha ido más allá y ha reconocido que «hoy en día la línea que separa la democracia de la dictadura ya no es tan nítida». Por eso, «la encíclica se mete en la necesidad de defender los espacios de mediación democrática, también cuestionados hoy».

[Noticia en actualización]