¿Cómo no me va a ilusionar la venida del Santo Padre a España y en concreto a Madrid, mi casa?
Me ilusiona hoy, igual que me ilusionó asistir en 1984 al Año Santo de la Redención en Roma, germen de la primera JMJ. A partir de ahí, he recorrido medio mundo siguiendo a Pedro, de Polonia —1991— a Estados Unidos —1993—, de Australia —2008— a Alemania —2005— y París —1997—, Roma —2000—, Madrid en 2011…
Desde aquel lejano «Abrid las puertas al Redentor», frase con la que Juan Pablo II inició su pontificado, hasta «Paz a vosotros» con la que inicia el suyo León XIV han pasado algo más de 40 años de mi vida siempre en la Iglesia y siempre tras la escucha de las palabras de Pedro.
En aquel 1984 en el que apenas me enteré de nada, no sabíamos ni a lo que íbamos, pero fuimos, el Señor quería hacer con nosotros algo grande…
Ahora encuentro grandes perlas que enlazan ambos encuentros. Uno de ellos es esta oración de san Juan Pablo II en la plaza de San Pedro: «Bendice a los jóvenes, que han sido tu gran pasión. Concédeles volver a soñar, volver a mirar hacia lo alto para encontrar la luz, que ilumina los caminos de la vida en la tierra».
Y en el discurso inicial, puso de manifiesto lo mismo de lo que ahora continuamos hablando: «¿Quién afirmó que la juventud actual ya no tiene interés en los valores?». En aquel 1984, confió a los jóvenes la Cruz del Año Santo (hoy conocida como la Cruz de la JMJ) con el encargo de llevarla por todo el mundo. HÁGASE. Y así se hizo y así se sigue haciendo,… la próxima cita en SEÚL.
Mi vida jalonada por encuentros con los diferentes Papas a lo largo de todos estos años. Jalonada de renovaciones en el espíritu para afianzar mi vida en la Iglesia, mi vida al servicio.
Ahora en este 2026 con casi 60 años, me siento igual de joven, emocionada y apasionada, por volver a vivir aquellos momentos, volver a escuchar las palabras que, llenas de vida y de amor, me transformaron el corazón, me invitaron a MIRAR HACIA LO ALTO y ahora me invitan a ALZAR LA MIRADA, dos lemas para un solo ejercicio.
El Papa viene a casa. El Papa está en casa. El Papa quiere rezar conmigo y contigo. Encuentro de oración, Eucaristía y Adoración con la Iglesia Universal.
No me lo puedo perder. No me lo quiero perder. Ánimo para aquellos que aún no tienen claro si asistir o no asistir… OCASIÓN TAN ÚNICA Y ESPECIAL… ¿y te la vas a perder? Todo lo demás lo vas a seguir teniendo en tus rutinas de vida, pero esto es el ACONTECIMIENTO que marcará tu vida en los próximos años. ¿Te vas a quedar en casa por el calor? ¿Te vas a quedar en casa por cansancio o por desidia?. TODOS CON EL PAPA. ALCEMOS LA MIRADA.
Gloria G. Mostazo
El Escorial – Madrid