Ahí donde estalla una guerra después hay hambre, alerta Comité de Emergencia
En su último informe, este grupo de oenegés detalla que los conflictos armados son el principal factor de hambre en el mundo
Los conflictos armados se han consolidado como el principal motor de la crisis mundial del hambre. Así lo advierte el último Informe Global sobre Crisis Alimentarias 2026 elaborado por Comité de Emergencia, un grupo de oenegés entre las que figuran Acción contra el Hambre, Aldeas Infantiles SOS, Educo, Entreculturas, Médicos del Mundo, Oxfam Intermón, Plan International y World Vision. En su documento alertan de una situación «grave y persistente» marcada por la guerra, los fenómenos climáticos extremos y las vulnerabilidades estructurales. Y sitúan los escenarios más dramáticos en la Franja de Gaza y Sudán, donde el año pasado se confirmaron casos de hambruna en fase IPC 5, el nivel más extremo de inseguridad alimentaria.
El informe de Comité de Emergencia señala que 266 millones de personas sufren inseguridad alimentaria aguda en 47 países. Además, el 70 % de quienes padecen hambre extrema viven en territorios «frágiles o afectados por conflictos», entre ellos Sudán, República Democrática del Congo y Nigeria. A estos se suman Afganistán, Sudán del Sur, Yemen y Haití, que atraviesan algunas de las peores condiciones humanitarias del planeta.

La situación golpea especialmente a la infancia. Más de 35 millones de niños sufren desnutrición y otros 9 millones de mujeres embarazadas o lactantes atraviesan crisis nutricionales severas. El informe advierte de «altas tasas de malnutrición aguda y severa» en numerosas regiones afectadas por la violencia y el desplazamiento forzado.
«Detrás de cada crisis hay hambre»
El deterioro de la situación en Oriente Medio preocupa especialmente a las organizaciones humanitarias. Según el Comité de Emergencia, «detrás de cada crisis hay hambre», y la escalada bélica está provocando graves interrupciones en la producción y distribución de alimentos. El Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas ha advertido incluso de que el número de personas expuestas a niveles agudos de hambre podría alcanzar cifras récord en 2026 si el conflicto continúa.

En concreto, el PMA calcula que «casi 45 millones de personas más podrían caer en inseguridad alimentaria aguda o peor» si la crisis no se resuelve antes de mediados de año. Entre las causas figuran las dificultades en el transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz, que están afectando al suministro energético, los fertilizantes y la producción agrícola mundial.
El 77 % de los gazatíes sufren hambre aguda
La situación en el Líbano y Gaza refleja el alcance de la emergencia. En territorio libanés, 1,2 millones de personas se encuentran en niveles graves de inseguridad alimentaria, lo que representa cerca de una cuarta parte de la población. En Gaza, el 77 % de los habitantes continúa sufriendo inseguridad alimentaria aguda y se prevé que «casi 101.000 niños de entre seis meses y cinco años sufran malnutrición aguda hasta octubre de 2026».