Muere una monja tras salvar a otras de morir ahogadas

Muere una monja tras salvar a otras de morir ahogadas

Nadir Santos, priora de las Carmelitas Mensajeras del Espíritu Santo, falleció en Sicilia después de rescatar a varias compañeras de congregación arrastradas por el mar

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
La religiosa brasileña Nadir Santos. Foto: La religiosa en una foto de archivo. Foto: Carmelitas Mensajeras del Espíritu Santo.
La religiosa brasileña Nadir Santos. Foto: La religiosa en una foto de archivo. Foto: Carmelitas Mensajeras del Espíritu Santo.

Una monja brasileña, Nadir Santos da Silva, de 45 años y priora local de las Carmelitas Mensajeras del Espíritu Santo, falleció trágicamente el pasado 11 de mayo en Sicilia, después de protagonizar un acto heroico para rescatar a varias compañeras de congregación que eran arrastradas por el mar.  

El suceso tuvo lugar en la playa de Villaggio Delfino, ubicada en la costa oriental de la isla italiana, donde la comunidad religiosa disfrutaba de una jornada de descanso cerca de su residencia. Al parecer, las hermanas se encontraban en una zona de aguas poco profundas cuando un fuerte oleaje sorprendió al grupo y arrastró a varias religiosas hacia un área más profunda y peligrosa. 

La religiosa en una foto de archivo. Foto: Carmelitas Mensajeras del Espíritu Santo.
La religiosa en una foto de archivo. Foto: Carmelitas Mensajeras del Espíritu Santo.

Al percatarse de la emergencia, la hermana Nadir se lanzó inmediatamente al agua junto a otra religiosa con el objetivo de auxiliar a sus compañeras. Ambas lograron rescatar a las hermanas que se encontraban en peligro, evitando una tragedia mayor. Sin embargo, el intenso esfuerzo físico y las difíciles condiciones del mar terminaron por vencer a Nadir Santos da Silva, quien no consiguió salir con vida del agua. 

Amó hasta el final 

«La hermana Nadir se arriesgó, pero sobre todo amaba. ¡Amó hasta el final!». De esta manera se han despedido estos días sus compañeras de congregación en varios mensajes publicados en redes sociales. «Fue una hermana realmente muy querida por todos, un alma hermosa sedienta de verdad y de conocer cada vez más el profundo amor de Dios. Fue una amiga, hermana y madre que entregó todo de ella misma al amor hasta el final». 

La religiosa ha fallecido precisamente en parecidas circunstancias en las que lo hizo en 2012 otro religioso, esta vez español, Pedro Manuel Salado de Alba. En esta ocasión, él murió en la playa de Esmeraldas, en Ecuador, después de rescatar del mar a siete niños acogidos en la institución a la que pertenecía. Cuando de repente un remolino se los llevó mar adentro, se lanzó al agua diciendo: «Tengo que salvar a mis niños», y los fue sacando uno por uno. Cuando acabó, lo llevaron hasta la orilla, donde falleció exhausto.